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“Regreso a Almería para cerrar un círculo: conmigo, con mi pasado y con mi trabajo”

Alicia F. Barranco lleva su muestra fotográfica ‘Tiempo de exposición’ al Colegio de Arquitectos

Alicia F. Barranco, fotógrafa y arquitecta, presenta en el Colegio de Arquitectos hasta el 7 de noviembre la muestra ‘Tiempo de exposición’.

Alicia F. Barranco, fotógrafa y arquitecta, presenta en el Colegio de Arquitectos hasta el 7 de noviembre la muestra ‘Tiempo de exposición’.

Evaristo Martínez
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En fotografía, el tiempo de exposición es el intervalo durante el cual el obturador de la cámara permanece abierto para que la luz incida en la película o en el sensor. Manejar ese tiempo, manipularlo como un prestidigitador, permite lograr resultados muy distintos. Con esa idea, y con las distintas acepciones del concepto exposición, juega la fotógrafa y arquitecta almeriense Alicia F. Barranco (1989) en una muestra llamada, precisamente, ‘Tiempo de exposición’, que puede visitarse en el Colegio de Arquitectos hasta el próximo sábado 7 de noviembre.

Más de una treintena de imágenes que muestran la visión del mundo de una autora de alma viajera (bien como arquitecta, bien como docente, ha trabajado en España, Italia, Portugal, Reino Unido y Estados Unidos) y discurso tan sutil como magnético: imágenes tomadas en localidades muy distintas (Adra, Berja, Pamplona, Lisboa, Évora, Roma, Atenas…), hermanadas en un mismo espacio y con un elemento común: “Todas expresan muy bien lo que es para mí el tiempo de exposición: lento, pausado, tranquilo, reflexionado, nada azaroso”, cuenta.

Una selección “muy honesta” que conecta con su visión del oficio. “Las fotos están como se hicieron, nunca pensando en ser expuestas. Son honestas porque muestran dónde estoy yo, dónde está mi trabajo y cómo entiendo la fotografía y la arquitectura”, señala.

En su opinión, la arquitectura contemporánea “no derrama” el paso del tiempo. “No ves qué hora es, en qué estación del año estás. Y es una preocupación que tengo desde que estudiaba la carrera por la forma en la que te animan a diseñar. Son sensibilidades que, a veces, desparecen en un oficio tan complejo como la arquitectura. Sin embargo, desde la fotografía me es más sencillo buscarlas”, asegura Barranco.

Desde ese prisma, ‘Tiempo de exposición’, muestra comisariada por Maribel Úbeda, presenta al visitante obras que conectan entre sí y que dignifican los espacios que retrata la artista. “Para mí, una fotografía del cementerio de Adra, donde descansan los restos de mi madre y hecha en 2011, dialoga muy bien con una realizada en Atenas en 2025. Creo que hay paisajes de Almería, humildes y honestos, a los que un fotógrafo curtido en otro entorno no daría ninguna majestuosidad. Pero para los que hemos vivido aquí pueden tener un carácter similar: me representan, significan lo mismo emocionalmente”, reflexiona.

Admite que ha “perdido la cuenta” de las ciudades que ha fotografiado (ha seleccionado las obras expuestas en el Colegio de Arquitectos entre más de 160 originales). Entre los edificios que retrata hay ikastolas, cementerios, monumentos. Solo una del proyecto muestra elementos humanos: un niño juega solo al fútbol mientras usa de portería la sombra que proyecta el arco de una iglesia en Sangüesa (Navarra). “Se llama ‘Gol (esto también es arquitectura)’ y en su momento pasó desapercibida . Pero me encanta: muestra una dimensión de la arquitectura con la que creo que no estamos familiarizados”.

Fotografía tomada en Évora (Portugal) que sirve de cartel para la muestra ‘Tiempo de exposición’.

Fotografía tomada en Évora (Portugal) que sirve de cartel para la muestra ‘Tiempo de exposición’.Cedida por Alicia F. Barranco

Sí hay un lugar que un día fue hogar y no aparece: Madrid. “Vivir allí llegó a agobiarme con sus tiempos, a abrumarme”, reconoce. Sin embargo, de su estancia en la capital tiene otro proyecto que le gustaría que un día viera la luz. “Estuve dos años fotografiando a gente en el metro. Al final, el metro es como un reflejo de lo que ocurre arriba: repartidores con la bicicleta en los vagones, madres con carricoches… toda la turbulencia que cuesta ver en la ciudad se aprecia de forma muy clara bajo el suelo. Muestran a la gente con mucha dignidad y hacerlas me daba paz: no es que todos estemos mal, sino que remamos en la misma dirección”.

Volver a casa

Su periplo vital acaba de traerla de regreso a casa. Aquí compagina la foto de arquitectura por encargo con la docencia en fotografía y diseño (da clases en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra y en la Escuela de Arte y Diseño de Andalucía, en Granada), a la vez que rescata el trabajo de mujeres fotógrafas.

Así, el título de la muestra es un guiño a que ahora, en su vuelta, le toca exponerse como artista. “No sé si he regresado para quedarme, o si la vida me llevará a algún otro lugar. Una parte de mí, hoy más consciente que cuando lo decidí, piensa que aquí tenía y tiene tarea por hacer: muchos lugares a los que regresar, algunas tristezas que trabajar. Volver implica que la ciudad no es la misma, pero yo tampoco, y por tanto también creo que hay otra oportunidad de encuentro. Siento que aquí tengo que cerrar un círculo: conmigo, con mi pasado y con mi trabajo”, apunta.

Fotografía tomada en Adra que forma parte de la muestra ‘Tiempo de exposición’.

Fotografía tomada en Adra que forma parte de la muestra ‘Tiempo de exposición’.Cedida por Alicia F. Barranco

Y tiene claro que si por trabajo ha de volver a dejar su tierra, Almería seguirá en ella. Y en su manera de acercarse a la vida a través de la fotografía, “con luces cegadoras, silencio, cierto misterio y, como alguien me dijo una vez, con una honestidad feroz”, concluye.

Fotógrafa, arquitecta y profesora

Tras estudiar Arquitectura en Sevilla, Barranco realiza un máster de diseño arquitectónico en Pamplona. Trabaja como arquitecta en esta ciudad, en Madrid y en Lisboa. El Colegio de Arquitectos madrileño la ficha como fotógrafa, lo que que compagina con su actividad profesional. Da clases en Barcelona y vuelve a Pamplona para realizar el doctorado sobre Lola Álvarez Bravo, la primera fotógrafa mexicana. La tesis la lleva a dar clases en Londres y a visitar Tucson (Arizona), de donde nace su primera exposición individual, ‘El sueño americano’, presentada en Almería en 2025. También ha impartido docencia en Roma.
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