Antonio Amate, el primer almeriense que participó en un ‘reality show’
La otra cara del finalista de la segunda edición de ‘Supervivientes’

Antonio Amate, como un personaje del viejo Oeste.
Esta curiosa experiencia fue hace 24 años. Y esta es, en síntesis, la biografía del 'puto amo' Antonio Amate, músico, actor, culturista, relevante 'latin lover' y rey del karaoke que se ha ganado a pulso y merecidamente este cariñoso apelativo entre sus colegas y amigos. Ha sido el primer almeriense en participar en el reality show de 'Supervivientes' en su segunda edición del año 2001. Antonio Amate fue injustamente eliminado en el duelo final. Pero no obstante, y recién cumplidos los 49 años dio un auténtico recital de poderío, fuerza física y capacidad de resistencia. Rebobinamos brevemente su vida.
Nació prematuro la mañana del 1 de enero de 1952, con menos de un kilo y medio de peso y con pocos años los niños de la calle Serafín donde vivía la familia, le apodaron 'El Canijo'. No se sentía cómodo y con 16 años se fabricó unas pesas de cemento empezando a entrenar duro en su casa, y aunque era muy delgado, engordó 12 kilos, despertándose de esta forma su afición y amor por el deporte. Primero fue el judo ganando sus primeros trofeos, luego las artes marciales, culturismo, las tablas de surf, etc.
En su adolescencia compartió los libros de texto con el trabajo en la empresa Eco Radio sin abandonar sus estudios de electrónica en la Escuela de Maestría.
Y con 18 años, coge un autocar y emigra a Cataluña.
Así es. Recién cumplidos los 18 años entro en la compañía Telefónica y me destinan a Barcelona, pero el deporte sigue siendo mi fiel compañero y entrenando duro en las horas libres, unos años después me proclamé en Barcelona campeón de Cataluña de Halterofilia en la denominada categoría de “talla alta”, yo superaba entonces el metro ochenta de estatura.
Va compaginando su profesión, pero busca ampliar horizontes de la mano del deporte.
Ya con las ideas más claras, monté mi primer gimnasio en Badalona. Es en ese tiempo cuando tomé la decisión de pasarme a las artes marciales, pero sin abandonar el culturismo que fui intensificando desde que me vine destinado a Almería por decisión de Telefónica la empresa donde trabajaba
Y aquí pone en marcha el Gimnasio Amate…
Efectivamente, y es precisamente cuando me nombran presidente de la Federación de Culturismo. Y en eso me sigo manteniendo. Soy entrenador nacional de Halterofilia. Para mí, el deporte sea en cualquier disciplina siempre ha sido mi fiel compañero.
Llega 2001 y Telecinco le selecciona para participar en 'Supervivientes'. Veinte millones de pesetas en juego ¿Cómo fue que resultara elegido?… Ya no era un jovencito…
Vi anunciado en la tele el casting. Llamé a Sevilla a la productora y tras una serie de pruebas físicas, médicas, psicológicas y demás, al final me cogieron y semanas después a todos los seleccionados nos llevaron a las islas Seychelles donde se estuvo rodando ininterrumpidamente el programa durante unos dos meses.
¿Qué sacó de beneficio de esta experiencia?
Aprendí cómo valorar mejor las cosas, desarrollé más motivación para la competición y de manera especial apreciar el bienestar y la grandeza de la naturaleza, la amistad y comprender mejor a los semejantes. La productora me abonaba la nómina de mi sueldo en Telefónica mientras estuve en excedencia y me daba una paga extra. La victoria fue para el valenciano Alfredo Cortina 'Freddy' tenía 25 años y era jugador de golf profesional, que no pudo conocer la decisión hasta llegar a Madrid donde le dieron ganador tras enfrentarse conmigo en la final. La verdad es que no tuve suerte. Yo tenía 25 años más que 'Freddy' y fue él quien se llevó los veinte millones. Una edición en la que se primó mucho la aventura, pero ganó peso la convivencia.
¿Qué fue lo más duro?
¿La verdad?… El hambre. No olvide que comíamos de lo que pillábamos, que sinceramente no era mucho. No era fácil llegar a supervivir. Aunque no gané, creo que aporté cosas, detalles, y me llevé una experiencia muy gratificante que todavía veinticuatro años después sigo recordándola
¿Recuerda algunas anécdotas vividas de su paso por 'Supervivientes'?
Hay algunas, sí. Unas de buen recuerdo y otras de peor recuerdo. Discusiones banales con otros compañeros o compañeras por cosas que luego te das cuenta, de que no tenían importancia. Pero, aunque no sea realmente una anécdota, lo que más recuerdo, fueron los 12 kilos de peso que perdí durante el rodaje del reality.
Ese año hubo cambios en la realización del programa, ¿no es así?
Tras la primera edición, Telecinco exigió cambios para una nueva temporada y Globomedia respondió introduciendo novedades como fue la inclusión de un espacio presentado por Paco Lobatón donde se comentaba desde el plató los pormenores e imágenes más destacadas de lo que ocurría en la isla, mientras Juanma Iturriaga seguía con nosotros en las islas Seychelles
¿Volvería a participar en algunos de esos programas “especiales” que se suelen ver en las cadenas nacionales?
Siempre tan ocurrente, amigo Pérez. ¿Usted cree que ahora, con setenta y tres años cumplidos me ve metido en un 'fregao' de este tipo?
Y tras su paso por el programa de Paco Lobatón se le reactiva el gusanillo de la música.
Conocí a ese gran músico profesional Juan Viciana 'El Búho' que providencialmente se convirtió en mi maestro guiándome por el mundo de la guitarra y el solfeo. Unos años después, superado el aprendizaje formé mi primer grupo de rock, Los Piratas de Cabo de Gata, en cuya localidad instalé un estudio de ensayo y estuvimos haciendo actuaciones durante bastantes meses, de manera especial en el verano por casi todo el levante de la provincia.
Y ahora vayamos a su última faceta. Actor de reparto y especialista en wéstern. Parece que se le da bien.
En 2018 participé en varios episodios de una serie holandesa titulada 'Mocro Maffia' haciendo los papeles de mafioso y chef de restaurante. Intervine en un corto que en el 2000 ganó el Premio Andaluz de cine, más tarde con 'Galera' obtuvimos tres premios en el Festival de El Ejido. En total más de una decena de cortos, además de una serie de spots publicitarios. Uno de los últimos, 'Cowboy del desierto', para una conocida firma de coches.
Dígame Amate. ¿Usted es un fenómeno?
Je je.. Si usted lo dice, no seré yo quien le lleve la contraria. Los Fenómenos somos un grupo de amigos casi todos de la misma quinta, unidos por la música, la amistad y la gastronomía y que periódicamente nos reunimos para echar unos cantes y mantener viva la llama de la amistad y el espíritu de los años sesenta.
Hay una evidencia que lo delata Amate. ¿Sabe que usted tiene cara de malo de película?
Usted siempre tan graciosillo. Sea coherente y no trate de desviar la dinámica de la entrevista con este tipo de ocurrencias. Yo soy actor de reparto y por tanto esto y siempre a las órdenes de cualquier director que necesite un determinado personaje.
¿No se le ha ocurrido nunca escribir un guion para hacer una película?
No me lo habían preguntado nunca, pero lleva un cierto tiempo rondando en mi cabeza, cristalizar un proyecto para realizar un cortometraje inspirado en los clásicos 'spaghetti western' que sería una mezcla de ironía, humor y acción e incluso con un puntito de novela negra.
¿Cuál ha sido la última mentira que ha contado en la entrevista?
Se la cuento ahora. Creo que han pensado en mí, como coprotagonista para hacer una serie de 63 capítulos en Netflix basada en la popular película 'Lo que el viento se llevó' que se rodaría este verano entre La Molineta y la balsa de los 100 escalones donde hago de chófer del coche de la señorita Escarlata, je je. ¿Satisfecho?