Los católicos orientales, una comunidad integrada en Almería
Los católicos orientales, una comunidad integrada en Almería
Paseantes, turistas y fieles almerienses encuentran en la calle Reyes Católicos una coqueta iglesia que, además de suponer un espacio de especial belleza para las celebraciones religiosas, trae hasta el corazón de la ciudad a una comunidad singular integrada desde hace ya ocho años en la diócesis. Se trata de la comunidad católica de rito oriental, cuyo pastor, el padre George Boros, llegó con su familia en 2004 por petición del obispo y enviado por el obispo rumano para atender a la creciente inmigración de origen rumano.
“Entre la población rumana que vive en Almería hay ortodoxos, protestantes y también católicos latinos y católicos de rito bizantino o grecocatólicos”, explica el sacerdote que atiende a esta última comunidad en varias localidades. “La celebración eucarística en la capital es todos los domingos a las once de la mañana, pero también celebramos en Tabernas los sábados y, a veces, los domingos por la tarde en Berja y acudo a donde sea llamado en toda la provincia”.
Varios en España
“Semanalmente asisten un centenar de personas a la misa dominical”, cuenta el sacerdote, que confirma que la comunidad ha mermado con la crisis, “pero aunque algunos se van, otros vienen”. Las celebraciones son las mismas que las católicas latinas, con los mismos sacramentos. No así la liturgia, que mantiene la tradicional de la iglesia bizantina con una estética distinta, y también se conservan las costumbres y el calendario que la iglesia poseía antes de unirse con la de Roma en el inicio del siglo XVIII.
Un sacerdote con familia
La otra diferencia que llama la atención de los católicos latinos es el hecho de que, a pesar de ser en todo católicos, el celibato es opcional para los sacerdotes católicos de rito oriental, y así lo mantuvieron junto con el resto de tradiciones. De hecho, el padre Boros está casado y tiene tres hijos. Incluso el mayor de ellos entró el pasado septiembre en el seminario diocesano de Almería donde se está formando para ser sacerdote. “Si se casará o no, es cosa de él. La formación de Teología es la misma que la que reciben los sacerdotes rumanos”, comenta su padre. Él en el futuro decidirá qué liturgia celebrará y si se convertirá en pastor de las comunidades latinas o de las orientales.
El padre Boros está además en contacto con otros sacerdotes misioneros que cumplen su labor en España con la comunidad inmigrante. “También con el cardenal metropolita, el obispo que se ocupa de la diáspora de los católicos rumanos”, especifica.
Obediencia al obispo almeriense
Además, el obispo Adolfo González Montes es también cabeza de esta comunidad y de hecho un retrato suyo, junto a otro del papa Benedicto XVI, preside el despacho parroquial del padre Boros: “Nos recibió con mucha ilusión y un enorme cariño con el que hacer esta misión”.
En el año 2005 se pudo consagrar la iglesia de la Sagrada Familia, “arreglada por el Obispado y los donativos de los feligreses”. Más tarde, en 2008, se culmaría el impresionante iconoclasto que atrae las miradas y la meditación de los fieles. “Está hecho en Rumanía mientras que la pintura de los iconos la realizó un artista rumano residente en Almería con estilo neobizantino”, describe orgulloso el religioso. Bajo el altar se sitúa además una reliquia de San Isidoro de Sevilla, padre y doctor de la iglesia hispanovisigoda.