Arrollador éxito de Sonia Miranda en la presentación de ‘Casita el panaero’
Arrollador éxito de Sonia Miranda en la presentación de ‘Casita el panaero’
Sonia Miranda se ganó a pulso la entrega del público que, la noche del sábado, acudió al Auditorio de Roquetas a compartir con ella la presentación en sociedad de su disco Casita el panaero. Su encantadora sencillez, su autenticidad, la ternura de sus palabras al nombrar a su familia y a sus amigos y compañeros de Almería, tuvieron poco de pose ensayada, de protocolo para el escenario y eso suelen ser cosas que el respetable capta desde la primera palabra.
Como las palabras no bastan, la cantaora sevillana, afincada en Almería derrochó talento e inspiración para superar a veces el registro discográfico, que ya de por sí es de notable factura. El disco y su directo revelan que, pese a su juventud, esta artista vive un momento dulce de madurez.
La ilusión por este nuevo disco, que expresó en sus palabras, le salió después a borbotones cantando por seguiriyas y meciendo la voz en las serranas. A los cantes de Levante, le dio miel y compás a partes iguales en una cartagenera que fue también un guiño para esta tierra, y que contó con la colaboración de Isabel Guirado al baile. Después, la Profesora del Conservatorio Profesional de Danza deleitó a la audiencia con un un interludio coreográfico en el que interpretó Pampera, un flirteo de la farruca con el tango porteño.
Pero fue en su Pecado, donde Sonia aportó una de las vertientes más interesantes de su proyección como artista flamenca, al revelar su talento para el cuplé por bulerías, que luego volvería a emerger en el tema de propina que le reclamó el público entusiasmado. La cantaora de Isla Mayor, sobrada en otros palos, goza de una especial inspiración para esta versión de la bulería, muy antigua y, a la vez, tan relevante en el flamenco actual.
Para que nadie se sintiera discriminado cantó a sus raíces geográficas y, sobre todo, familiares en la soleá que da título al disco y también a su vida en Almería, por alegrías.
Sonia Miranda, rodeada de excelentes músicos y de sus alumnos de la Escuela de Música y Danza de Roquetas, encarnó una perspectiva más que elocuente del gran momento que vive el Flamenco en Almería. Las guitarras de Francis Hernández y Antonio Luis López, compañeros de la cantaora en el Conservatorio Profesional de Danza y claves en la grabación de este disco, contaron con la percusión de Paco Torres, precisa y elegante en sonoridad más el apoyo al bajo, al cello y al contrabajo de Tomás Amador, Octavio Santos y Ginés Peregrín.