A Álex Sola le quema el banquillo del Almería
El donostiarra encadena dos presencias en el equipo aprovechando la lesión de Chirino y está dispuesto a quedarse

Álex Sola fue un puñal entrando por banda y centrando como pedía su Míster.
Álex Sola llevaba mucho tiempo esperando una señal. Mientras la banda derecha del Almería cambiaba de propietario según las necesidades del guion, el futbolista vasco aguardaba una oportunidad real para demostrar que seguía siendo aquel jugador profundo, valiente y agresivo que convenció al club para incorporarlo a su proyecto. La paciencia es una virtud escasa en el fútbol moderno, pero el donostiarra la ha convertido en su mejor aliada. Después de meses viendo cómo otros compañeros ocupaban su espacio natural, por fin le ha llegado el momento y no está dispuesto a dejarlo escapar.
La Copa del Rey le abrió una puerta y la visita a Ipurúa le permitió cruzarla definitivamente. Cuando García Pimienta recurrió a él tras la lesión de Chirino y le dio minutos de calidad en Eibar, Sola respondió con una actuación llena de personalidad. Entró en el partido sustituyendo a Sergio Arribas y acabó convirtiéndose en uno de los futbolistas más incisivos del Almería por la banda derecha. Pisó área, generó superioridades y recordó a todos que todavía tiene mucho fútbol que ofrecer. Ahora el problema es para su entrenador porque el vasco ha demostrado que merece mucho más protagonismo.
UD Almería
El Almería se acostumbra a vivir al límite y suma en un duelo de currantes en Eibar (1-1)
Carlos Miralles

Álex Sola titular en la Copa y con minutos en LaLiga huye del banquillo.
La Copa fue el punto de partida
La recuperación de Álex Sola comenzó lejos de los focos de LaLiga. El encuentro copero frente al Castellonense le permitió acumular más de 120 minutos y recuperar sensaciones competitivas que había perdido por la falta de continuidad. Lejos de dosificarse, el jugador aprovechó cada balón y cada carrera para enviar un mensaje directo a su entrenador. Pimienta encontró a un futbolista enchufado, físicamente preparado y mentalmente fuerte. Aquella actuación no cayó en saco roto y pocos días después tuvo premio en uno de los desplazamientos más complejos de la temporada.
UD Almería
El Almería salva una Copa envenenada y gana un portero de futuro en Castellò (1-2)
Carlos Miralles

Sola empezaba el partido en el banquillo y entró muy enchufado al partido.
La banda tiene un nuevo candidato
Hasta ahora la banda derecha rojiblanca había sido territorio compartido. Marcos Luna y Chirino se repartieron gran parte de los minutos mientras que Embarba también ocupó ese sector en determinados partidos. Incluso Quim Junyent ha aparecido por esa zona aprovechando su libertad de movimientos. Sin embargo, ninguno de ellos (salvo Embarba) acumula la experiencia profesional que aporta Álex Sola. El donostiarra ha competido en escenarios de máxima exigencia y conoce perfectamente lo que significa pelear por una camiseta titular. Ante el Eibar ofreció precisamente eso: madurez, profundidad y criterio.

García Pimienta tiene un banquillo preparado para dar un paso al frente.
Bendito problema para Pimienta
Al entrenador le gusta que sus jugadores le obliguen a tomar decisiones difíciles. El entrenador ha demostrado durante toda la temporada que nadie tiene asegurado el puesto y que el rendimiento es el único argumento válido para mantenerse en el once. Solo frente al Real Oviedo y en Eibar ha repetido alineación. El resto del curso ha estado marcado por ajustes, cambios y rotaciones en busca del mejor equilibrio posible. En ese escenario aparece ahora Álex Sola dispuesto a alterar todos los planes.
La lesión de Chirino abrió una ventana de oportunidad, pero lo verdaderamente importante es que el vasco ha sabido aprovecharla. Lo hizo en la Copa del Rey y lo confirmó en Ipurúa. El mensaje es claro: quiere jugar y está preparado para hacerlo. A Álex Sola le quema el banquillo del Almería. Y eso puede convertirse en una magnífica noticia para un equipo que persigue el ascenso.