“De qué pasta estamos hechos”: García Pimienta calienta la gran prueba del Almería
El míster eleva la exigencia del duelo de este sábado ante el Eibar

García Pimienta en el banquillo del Estadio de los Juegos Mediterráneos.
El partido de este sábado en Ipurúa no es uno más en el calendario de la UD Almería. García Pimienta se ha encargado de dejarlo claro en la rueda de prensa previa al encuentro ante el Eibar, que se disputará a partir de las 16:15 horas. El entrenador rojiblanco considera que el choque representa una oportunidad para medir el verdadero potencial de su equipo en la temporada 2026-2027 de Segunda División.
“Eibar es una gran prueba para ver de qué pasta estamos hechos”, afirmó el técnico catalán el jueves en la sala de prensa del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Una declaración que resume la trascendencia de un enfrentamiento entre dos aspirantes al ascenso y que sitúa al conjunto almeriense ante uno de los primeros grandes exámenes del curso.
La historia
García Pimienta tiene claro que el desplazamiento a Ipurúa va mucho más allá de los tres puntos. Es una prueba de máxima exigencia, de esas que permiten comprobar la capacidad competitiva de un equipo cuando el margen de error se reduce y el rival obliga a ofrecer la mejor versión sobre el terreno de juego.

García Pimienta en el Estadio de los Juegos Mediterráneos.
El Almería ha demostrado durante las once primeras jornadas de Liga, además de en su compromiso de Copa del Rey, que tiene argumentos para afrontar este tipo de desafíos. El conjunto rojiblanco compite, lucha y sabe sufrir cuando los partidos se complican. Una capacidad que volvió a quedar patente en Castelló, frente al Castellonense, en el torneo copero.
Un rival de aúpa
La visita al Eibar supone, sin embargo, un desafío de otra dimensión. El conjunto armero es un rival directo en la lucha por regresar a Primera División y jugará ante su afición con la intención de recuperar el terreno perdido en las últimas jornadas. Para el Almería, el reto consiste en mantener su buen momento y demostrar que está preparado para competir en uno de los escenarios más exigentes de la categoría.

García Pimienta en el banquillo del Estadio de los Juegos Mediterráneos.
Una de las características del entrenador rojiblanco es su manera directa de afrontar las comparecencias públicas. García Pimienta suele transmitir sus sensaciones sin demasiados rodeos, una forma de expresarse que conecta con una afición que quiere conocer de primera mano las exigencias y los objetivos del equipo.
Su mensaje antes de viajar a Ipurúa es inequívoco: el Almería debe demostrar de qué está hecho ante un adversario de entidad. No basta con mantener una buena dinámica de resultados; también hay que responder cuando el calendario plantea enfrentamientos que pueden marcar el rumbo de una temporada.
El partido presenta dos escenarios posibles para los intereses almerienses. Una victoria permitiría prolongar la racha positiva, reforzar la confianza del vestuario y asestar un golpe deportivo a uno de los rivales directos por el ascenso. Un tropiezo, por su parte, podría estrechar las diferencias en la zona alta y aumentar la presión en una clasificación que promete mucha igualdad.
La exigencia no termina en tierras vascas. Una vez superado el compromiso ante el Eibar, el Almería tendrá que afrontar otro desplazamiento de máxima dificultad: la visita a Montilivi para medirse al Girona.
Dos encuentros consecutivos ante rivales de entidad que obligarán al equipo de García Pimienta a mantener la concentración, la intensidad y la personalidad competitiva. La gestión de esta secuencia puede resultar importante para evaluar la solidez del proyecto rojiblanco y su capacidad para sostenerse en la pelea por el ascenso.

García Pimienta en la banda del Estadio de los Juegos Mediterráneos.
¿Será también el partido ante el Girona otro partido de la pasta? Esa etiqueta le corresponderá a García Pimienta, que ya ha situado el encuentro de Ipurúa entre los grandes desafíos de la temporada.
Antes de pensar en Montilivi, el Almería tiene una cita marcada en rojo. Este sábado, a las 16:15 horas, llegará la hora de demostrar sobre el césped si el equipo está preparado para responder a la exigencia de uno de esos partidos que pueden reforzar una candidatura al ascenso. En Ipurúa, el conjunto rojiblanco afronta mucho más que una jornada de Liga: afronta una prueba de carácter, ambición y madurez competitiva.