La Voz de Almeria

UD Almería

El Almería paga las facturas de Rubi

Cada viaje ha rebajado las prestaciones y García Pimienta se enfrenta al reto de cambiar la historia

Los jugadores del Almería parecen tener pánico al avión a tenor de los resultados.

Los jugadores del Almería parecen tener pánico al avión a tenor de los resultados.UD Almería

Tony Fernández
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El Almería ha cambiado de entrenador, y trata de corregir. La llegada de García Pimienta mantiene una línea continuista basada en un fútbol de posesión, ataque y protagonismo con el balón que enlaza con la etapa de Rubi. El club sigue mirando a una escuela Barça que invita a jugar, dominar y asumir riesgos. La apuesta es reconocible y atractiva. También tiene peajes. Durante años, el equipo rojiblanco ha convivido con una realidad repetida: fuerte en casa, vulnerable lejos del Mediterráneo. Ahora le corresponde al nuevo técnico corregir defectos que vienen de lejos.

Las herencias no siempre aparecen en los contratos ni en las pizarras. También viven en las costumbres de un vestuario acostumbrado a una forma determinada de competir y gestionar el día a día. García Pimienta aterriza con su propio carácter y ya ha dejado señales. Quiere elevar la exigencia y modificar comportamientos adquiridos. No será sencillo. Hay futbolistas que han vivido mucho tiempo bajo el paraguas de Rubi y adaptarse a nuevas normas requiere tiempo. Las facturas pendientes de las largas etapas del técnico catalán han llegado ahora a la mesa del nuevo entrenador.

La pasada temporada jugaba para líder en Santander y le caían 5 goles.

La pasada temporada jugaba para líder en Santander y le caían 5 goles.UD Almería

Mismo camino, distinto peaje

El Almería no ha elegido una revolución. La dirección deportiva ha buscado continuidad en la idea futbolística apostando por un entrenador que comparte muchas de las bases que marcaron la etapa anterior. El balón sigue siendo el eje de todo. La elaboración desde atrás, la búsqueda del protagonismo y el fútbol ofensivo continúan presidiendo el modelo rojiblanco. Pero mantener la misma filosofía también implica asumir algunos riesgos heredados. Durante años el equipo ha mostrado una enorme capacidad para dominar partidos en casa mientras sufría demasiado cuando las circunstancias le obligaban a competir lejos de su estadio. La diferencia entre un Almería y otro ha sido tan evidente que terminó convirtiéndose en una seña de identidad negativa.

El estreno de Vesga en Tenerife no le ha dejado buenos recuerdos.

El estreno de Vesga en Tenerife no le ha dejado buenos recuerdos.UD Almería

La vulnerabilidad que persigue al equipo

Da igual que fuera en Segunda o en Primera. La sensación de fragilidad lejos del Mediterráneo ha acompañado al Almería durante toda la era Rubi. Los números han cambiado según la categoría, pero la percepción ha sido siempre parecida. Un equipo brillante cuando encontraba confianza y espacios conocidos, y otro más inseguro cuando debía resistir presión ambiental y escenarios adversos. Esa realidad no desaparece con un simple relevo en el banquillo. García Pimienta hereda jugadores acostumbrados a determinadas rutinas competitivas y a una manera concreta de interpretar los partidos. El nuevo entrenador sabe que el verdadero reto pasa por lograr que el equipo compita igual en cualquier campo.

Los viajes tienen que dejar de ser una pesadilla para los rojiblancos.

Los viajes tienen que dejar de ser una pesadilla para los rojiblancos.UD Almería

Borrar hábitos para construir un nuevo Almería

Rubi fue un entrenador cercano, dialogante y con una gestión muy personalizada del grupo. Su forma de dirigir permitió amplios márgenes de autonomía al futbolista. García Pimienta llegó dispuesto a elevar el nivel de exigencia desde el primer día. Las facturas pendientes de Rubi no las pagará Rubi. Las paga ahora García Pimienta. Y el éxito de su proyecto dependerá de que consiga que el Almería deje de ser un equipo distinto según juegue en casa o fuera. Porque la herencia del balón es atractiva. La de la fragilidad, en cambio, ya ha durado demasiado tiempo.

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