El Almería cocina el ascenso en verano: mandar en los partidos es el sello de Pimienta
Expuesto a salidas y llegadas hasta el cierre del mercado, el nuevo entrenador debe construir un modelo firme para volver a Primera

García Pimienta pone los cimientos de un Almería mejor.
El ascenso no se logra en primavera ni se conquista en una tarde de mayo. Empieza mucho antes, cuando los entrenadores diseñan la hoja de ruta y los clubes se mueven en un mercado capaz de cambiar una plantilla de un día para otro. García Pimienta aterriza en el Almería con la obligación de devolver al equipo a Primera División y con la certeza de que la receta debe prepararse ahora. Mientras el mercado permanezca abierto todo puede pasar, pero el modelo tiene que estar definido desde el primer entrenamiento.
La experiencia reciente deja lecciones que conviene aprender. El Almería ha demostrado que tiene gol para competir con cualquiera, pero también ha sufrido cuando los partidos se han convertido en intercambios de golpes. Mantener la capacidad ofensiva, reforzar la portería y gobernar mejor los encuentros forman parte del plan. El verano será el laboratorio donde se cocine el equipo que aspira a subir. Los ingredientes pueden variar, pero la receta debe ser innegociable.

En Segunda no hay abrazos en el campo y los equipos van a muerte.
La primera tarea es tapiar la portería
Si algo ha dejado claro la pasada y la anterior temporada con Rubi, es que el Almería necesita elevar su nivel defensivo para aspirar al ascenso directo. Encajar menos goles supone sumar más puntos y vivir con menos sobresaltos. García Pimienta deberá construir un equipo más sólido desde atrás sin renunciar a su vocación ofensiva. Los ascensos suelen empezar en las áreas y la primera misión pasa por cerrar la propia. Los partidos de pretemporada están para probar y ensayar pero de ellos se extraen las claves del éxito.

García Pimienta en el choque frente al Granada en Los Cármenes.
Mantener el caudal goleador sin perder el control
La buena noticia para el técnico es que el Almería dispone de talento ofensivo más que suficiente. La plantilla ha demostrado capacidad para generar ocasiones y castigar a los rivales. El equipo sabe llegar al área y cuenta con jugadores capaces de decidir partidos con una sola acción. La clave estará en conservar ese poder atacante sin perder equilibrio. No se trata de marcar menos para defender mejor, sino de encontrar una fórmula que permita atacar sin desprotegerse. Pimienta deberá mantener la pólvora mientras introduce conceptos que ayuden al equipo a gestionar mejor los momentos delicados de cada encuentro.

Gestionar titulares y suplentes es otra de las claves del éxito.
Cocinar una idea mientras el mercado lo cambia todo
El gran enemigo de cualquier planificación estival es la incertidumbre. Hay jugadores con ofertas, otros que pueden salir y también fichajes llamados a completar la plantilla. Hasta que cierre el mercado nadie puede dar nada por seguro. Por eso el verdadero éxito de García Pimienta no estará solo en las piezas que tenga, sino en la capacidad para implantar una identidad reconocible que sobreviva a todos los movimientos. El ascenso del Almería empieza ahora y, como los mejores platos, necesita tiempo, paciencia y una receta bien ejecutada.