Fernando borra la huella de Alfonso García en el Almería
El portero murciano llegó en los años de escasez y se marcha nueve temporadas después como símbolo de estabilidad, ascenso y compromiso con la rojiblanca

La primera imagen de Fernando nada más aterrizar en el Almería de Ramis.
Fernando Martínez aterrizó en el Almería en el verano de 2017 procedente del UCAM Murcia. Lo hizo para un club que sobrevivía entre estrecheces económicas bajo la presidencia de Alfonso García Gabarrón y sin imaginar que acabaría siendo uno de los jugadores más representativos de la historia reciente de la entidad. Llegó sin ruido, sin focos y sin grandes titulares, pero su rendimiento y comportamiento diario le fueron convirtiendo en una referencia dentro y fuera del vestuario.
Este 30 de junio termina una relación de nueve temporadas en las que Fernando ha conocido todas las caras del Almería. Peleó por evitar el descenso, vivió la llegada de Turki Al-Sheikh, fue protagonista del ascenso a Primera División con Rubi y defendió la portería rojiblanca en la máxima categoría. El club cambió de propietarios, de objetivos y de dimensión, pero él nunca alteró su forma de entender el fútbol: trabajo, constancia y compromiso.
UD Almería
El Almería reconstruirá la plantilla tras no ascender y pone a media plantilla en el mercado
Carlos Miralles

Su primer acto público fue la Ofrenda Floral a la Virgen del Mar.
Fernando nunca será uno más en la historia del Almería
De la supervivencia al ascenso
Fernando representa como pocos la transición del Almería moderno. Cuando se incorporó al club, la entidad luchaba por mantenerse competitiva en Segunda División. Le tocó convivir con las dificultades deportivas y económicas de una época compleja, siempre dispuesto a ayudar cuando el equipo lo necesitaba. Con el paso de las temporadas se ganó la confianza de entrenadores, compañeros y aficionados hasta convertirse en uno de los pilares del proyecto. Su mejor fotografía llegó en la temporada del ascenso a Primera, siendo una pieza fundamental para que el equipo de Rubi recuperara la categoría perdida.

Fernando fue el portero titular para Rubi en Primera División.
Un profesional de club
Pese a los cambios que transformaron al Almería durante la etapa saudí, Fernando mantuvo intacta su forma de comportarse. Nunca levantó la voz para reclamar protagonismo y siempre entendió su papel dentro del colectivo. Tanto en los momentos de gloria como en los de dificultad ofreció la misma respuesta. En su última temporada ha compartido vestuario con otro veterano guardameta murciano, Andrés Fernández. Ambos nacieron futbolísticamente en la reconocida Escuela de Porteros Cholo y Moñino de Murcia y han coincidido en el tramo final de la carrera de Fernando. A sus 36 años sigue conservando nivel y físico para continuar compitiendo, fruto de una trayectoria marcada por el cuidado personal y la profesionalidad.

Testigo de una permanencia milagrosa en Primera ante el Espanyol.
Más despedidas el 30 de junio
La marcha de Fernando coincide con el final de contrato de otros jugadores de la plantilla rojiblanca. André Horta concluye su etapa en el Almería tras su cesión, mientras que Arnau Puigmal también cierra su ciclo en la entidad después de varias temporadas defendiendo la camiseta rojiblanca. El caso de Álex Centelles es diferente porque ya tiene nuevo destino y continuará su carrera en el fútbol búlgaro. Son salidas importantes para la planificación deportiva, pero ninguna posee el valor simbólico de la de Fernando. Porque el murciano no solo deja una portería. Se marcha uno de esos futbolistas que unen generaciones, que conocieron el Almería de Alfonso García y también el de Turki y Al-Khereiji. Un hombre de club que defendió el escudo con honor y que se despide exactamente igual que llegó: como un gran profesional.