El Almería no quiso ser muñeco de feria en Castellón
Sobrevivió a una primera parte pobre y a un ambiente infernal, cambió el guion tras el descanso con Melamed y encontró en Arribas el gol que lo acerca a Primera

Nico Melamed despertó al Almería y fabricó una gol que puede valer al Primera.
LA OPINIÓN DEL PARTIDO: El Almería no quiso ser muñeco de feria en Castellón, aunque durante la primera mitad lo pareció. Superado por el ritmo, incómodo con balón y atrapado en una olla a presión en la grada, el equipo rojiblanco se sostuvo como pudo. El Castellón empujó con el corazón y con el ruido, acercando la eliminatoria a su terreno. Pero este Almería ha aprendido a sobrevivir cuando no domina. Aguantó el golpe emocional y el físico. Y se marchó al descanso con la sensación de seguir vivo en medio del incendio.
Tras el paso por vestuarios, cambió el relato sin necesidad de grandes alardes. Bastó una convicción: sí se podía. El Almería dejó de ser el muñeco para convertirse en quien lanza las bolas. Apareció Nico Melamed, robó, agitó y fabricó fútbol donde antes solo había dudas. Embarba dio continuidad y Arribas, el Pichichi, puso la firma. Sin hacer nada extraordinario, el equipo dio su mejor versión de los últimos tres partidos en Castalia: la eficaz. Y ahora, con dos de tres resultados a favor, sigue mirando de frente a Primera.
Vídeos
El gol que cambia un Play Off: así vivimos el sufrido empate del Almería en Castellón
Carlos Miralles

Sergio Arribas no perdonó en la que tuvo y daba el empate.
El decálogo rojiblanco
- Resistir también es competir
- Sobrevivir a la primera parte fue clave
- El vestuario creyó cuando peor pintaba
- Melamed agitó el partido con fútbol
- El robo que cambió la eliminatoria
- Embarba puso orden y continuidad
- Arribas decidió como un Pichichi
- Pegada sin necesidad de dominar
- Frialdad en un ambiente infernal
- Dos de tres resultados acercan a Primera
Melamed cambia el pulso
El partido giró cuando entró en escena Nico Melamed. Su robo de balón encendió la jugada del empate y su presencia cambió la decoración del choque. Dio claridad, ritmo y sentido a cada posesión. Donde antes había precipitación, apareció criterio. Donde había miedo, apareció personalidad.
Arribas, ley del área
El Pichichi volvió a demostrar que vive de lo que decide partidos. No necesitó dos ocasiones. Le bastó una. Llegó, leyó la acción y definió con instinto. Es el tipo de delantero que convierte tramos grises en oro. Y en eliminatorias así marca la diferencia entre resistir o avanzar.

Embarba por la derecha es un puñal y en la izquierda se pierde.
Castellón, presión sin premio
El ambiente fue un factor, una auténtica olla a presión que empujó al Castellón durante muchos minutos. Hubo dominio, intención y ruido, pero faltó precisión en el momento decisivo. El Almería soportó el vendaval y golpeó justo cuando más duele.