Miguel, el delantero que todo equipo necesita para subir… lo tiene el Almería
Cedido del Leganés simboliza el ascenso: entrega absoluta y valor colectivo más allá del gol

Miguel simboliza el esfuerzo y la entrega sin concesiones.
La figura de Miguel de la Fuente explica muchas cosas del Almería que se ha lanzado sin complejos a por el ascenso. Llegó en enero, casi de puntillas, como una cesión más del mercado de invierno, y en apenas semanas se convertía en uno de los líderes silenciosos del grupo. No es el ’9’ de cifras escandalosas ni el delantero que vive del foco, pero sí ese futbolista que todo vestuario necesita cuando la exigencia es máxima. Miguel se deja la vida en cada partido, pelea cada balón como el último y transmite una fe contagiosa que ha cambiado la cara al equipo.
Desde el primer día ha demostrado que su fútbol nace de la entrega. Miguel ha manifestado públicamente que es feliz en la ciudad, que se siente identificado con el club y con la afición, y que vive dedicado en cuerpo y alma al objetivo del ascenso a Primera División. Esa conexión inmediata se refleja sobre el césped: corre por todos, presiona sin negociar esfuerzos y entiende el sacrificio colectivo como la base del éxito. En un vestuario joven y ambicioso, su ejemplo se ha convertido en un espejo para sus compañeros.
El cuerpo técnico no esconde su admiración por lo que aporta. El entrenador lo elogia por su compromiso a prueba de bomba y por sostener muchas cosas que no aparecen en las estadísticas. Miguel fija centrales, genera espacios y hace jugar mejor a los que le rodean. La afición lo ha entendido desde el primer día y le ha entregado ese cariño reservado a quienes representan valores reconocibles. Desde su llegada, el Almería camina con más convencimiento y menos dudas.

Siempre mirando de frente la portería rival dando tarea a los contrarios.
Compromiso que marca el camino
Miguel es el vivo ejemplo de lo que se necesita para subir. No negocia el esfuerzo ni el rol, acepta el trabajo oscuro y eleva el nivel competitivo del grupo. Su presencia ordena al equipo y refuerza la idea de que el ascenso se construye desde la actitud, no solo desde el talento. Lo de sudar la camiseta le viene de serie y besa el escudo en la disputa de cada balón. Un referente para los que empiezan a despuntar en una plantilla con mucho jugador emergente.
El nueve que fabrica goles
Como delantero centro marca menos goles de los habituales, pero fabrica muchos para sus compañeros. Descarga, asiste y permite atacar con continuidad. Su fútbol es solidario y pensado para ganar partidos, no para engordar su cuenta personal. Generoso en el esfuerzo es el primero en defender y no lo duda a la hora de regalar un gol al compañero. Los defensas rivales tienen tarea para parar su verticalidad y el Almería sale beneficiado por ese trabajo constante en beneficio del equipo.
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Carlos Miralles

Miguel se ha instalado en el 11 del Almería para mucho tiempo.
Un fichaje que cambia el rostro
La cesión en enero ha sido uno de los grandes aciertos del mercado. El Almería ha encontrado en Miguel una referencia estable y fiable en un momento clave de la temporada, haciendo más fácil un camino que antes parecía empinado. Rubi pedía desde comienzos de temporada un ‘9’ que “garantice goles” y lo ha encontrado, aunque en el caso de Miguel no los monopoliza: trabaja, asiste y reparte la gloria con sus compañeros. Quería dar un cambio a su vida y ha encontrado en Almería el mejor destino.
Capitán sin brazalete
Sin estridencias ni discursos, Miguel se ha convertido en un líder natural. El delantero que se deja la vida, el futbolista que entiende el escudo y el ejemplo que hoy sostiene el sueño del ascenso a Primera División. En una plantilla donde el ardor guerrero no es una de sus mejores cualidades, ha llegado Miguel para ponerlo todo y despertar al que se duerma a base de entrega y sacrificio. Y en una carrera donde sube el que más cree, Miguel ha decidido creer por todos.