La Voz de Almeria

UD Almería

El Almería, su peor enemigo: favorito al ascenso no responde ante los grandes

Depende de sí mismo, pero se esconde y pierde las grandes batallas cuando la Segunda aprieta

Los llamados equipos grandes se le dan mal al gran favorito.

Los llamados equipos grandes se le dan mal al gran favorito.Juan Sánchez

Tony Fernández
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El Almería se ha convertido en su enemigo más peligroso. Todo pasa por lo que haga (o deje de hacer) el propio equipo, no por los resultados ajenos. Si no está a la altura, no habrá ascenso, por mucho potencial que refleje la plantilla y por mucha etiqueta de favorito que conserve semana tras semana. La lucha es interna, contra sus propias limitaciones y miedos. Hay que gestionar esos "partidos del año" que anuncia el entrenador, fallando en el primero de ellos con estrépito.

El partido ante el Racing dejó heridas abiertas que no terminan de cerrarse. No solo por el resultado, sino por la sensación de impotencia que vuelve a aparecer ante un rival directo. La Segunda División no perdona la ingenuidad ni acepta excusas cuando llegan las grandes batallas. Y el Almería vuelve a presentarse sin el colmillo que exige el contexto. Cuando dice Rubi que hay rivales que los superan en intensidad: algo está fallando en su equipo.

El Almería compite, pero no impone. Está arriba, sí, pero no domina el escenario decisivo. Y cuando llega el momento de marcar territorio ante los aspirantes al ascenso, el equipo se encoge, falla y alimenta una duda que ya no es puntual, sino estructural. Una debilidad que amenaza con convertir el favoritismo en una simple etiqueta vacía. Un favorito lo tiene que demostrar ante grandes y pequeños. Con la mejor plantilla no se entiende la respuesta dada.

La batalla por el liderato la ganaba el Racing de Santander.

La batalla por el liderato la ganaba el Racing de Santander.LaLiga

El problema no es el contrario, es el espejo

El gran rival del Almería no viste otra camiseta distinta a la rojiblanca. No depende de terceros, ni de calendarios, ni de conspiraciones. Depende de su capacidad para responder cuando la liga exige firmeza mental y fútbol con mayúsculas. En los partidos que definen el ascenso, el equipo no gobierna el contexto. Le cuesta mandar, interpretar el ritmo y asumir el rol que se le presupone como aspirante número uno a subir a Primera. No ha dado la talla y tiene perdido el gol average con los que son como el y buscan lo mismo.

La derrota en Castellón fue un duro golpe para los rojiblancos.

La derrota en Castellón fue un duro golpe para los rojiblancos.UD Almería

Suspenso ante los que mandan

Los datos retratan una realidad incómoda. De los equipos que le acompañan o han acompañado en la zona alta, el Almería solo ha sido capaz de ganar al Castellón y empatar con el Deportivo. El resto de duelos directos dejan una lectura pobre y preocupante. Racing, Málaga, Deportivo, Burgos e incluso el propio Castellón le superan en el gol average. Una señal clara de que, cuando el nivel sube, el Almería no fluye ni castiga como debería. Lo que Rubi cataloga como "errores groseros" siguen apareciendo y la sangría de goles no cesa.

El Málaga que será su próximo rival también le derrotó en La Rosaleda.

El Málaga que será su próximo rival también le derrotó en La Rosaleda.LaLiga

Heridas que no cicatrizan

El choque ante el Racing no fue una excepción, sino una confirmación. El equipo vuelve a tropezar en el mismo escenario, repite errores y no corrige las lecciones que la categoría le lanza cada jornada complicada. La sensación es que el Almería llega a estos partidos con más presión que convicción, más obligación que personalidad. Y eso, en una Segunda tan salvaje como esta, se paga caro. El entrenador conoce a los rivales como a su propio equipo y no se ve reflejado ni en el campo ni en la clasificación.

El Burgos de Ramis se llevó la victoria del Mediterráneo.

El Burgos de Ramis se llevó la victoria del Mediterráneo.Juan Sánchez

Favorito, sí; convincente, no

El Almería sigue siendo el candidato número uno por plantilla, por presupuesto y por talento. Pero el ascenso no se gana por decreto ni por currículum. Se gana imponiéndose a los rivales que quieren lo mismo. Mientras no dé la talla ante los candidatos directos, el equipo seguirá mirando a Primera con miedo a sí mismo. Porque cuando el Almería es su principal rival, el camino al ascenso se vuelve cuesta arriba. El discurso del entrenador no llega a sus futbolistas a los que ve enchufados y se desconectan de las grandes batallas. Viene siendo una constante.

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