El gol que cambió para siempre la historia del Almería y de su estadio
Rompió la maldición de un Mediterráneo que preocupaba seriamente a junta directiva, futbolistas y afición

Constantin Galca besando a Esteban Navarro tras conseguir el primer tanto oficial en la nueva casa.
No es el gol de un ascenso, ni siquiera el de una permanencia. Sí se ha convertido en la acción que cambió para siempre la historia de la UD Almería y del Estadio Mediterráneo, que este verano afronta la remodelación más importante con la Fase 2 eliminando las pistas de atletismo y aumentando el aforo hasta los 28.000 espectadores. Pero para llegar a este punto han ocurrido muchas cosas. En 2004 el club rojiblanco se vio obligado a cambiar de casa pasando del acogedor Juan Rojas al frío del Estadio, construido para albergar Juegos Mediterráneos de 2005.
Con una masa social que apenas llegaba a las 5.000 personas y un campo tan grande -15.000 butacas en sus primeros años- la adaptación fue complicada hasta el punto de que la primera victoria en partido oficial tuvo que esperar varios meses. Se llegó a hablar de una "maldición" de la nueva casa y el proyecto de Alfonso García Gabarrón coqueteó con el descenso.
UD Almería
Almería dirá ‘adiós’ a un estadio que costó 21 millones y que va a cumplir 22 años
Carlos Miralles
El miedo a jugar como local se extendió en Almería
El 28 de agosto de 2004 se jugó el primer choque oficial de Liga en Segunda División. Se lo llevó el Celta (0-1) con gol de Jandro. Dos semanas más tarde, el 11 de septiembre, le tocó al Cádiz sumar los tres puntos con el mismo resultado, con tanto de Oli. Y para cerrar el triplete de decepciones, el Salamanca también aumentaba la crisis venciendo por la mínima con diana de Brit el 26 de septiembre. Todo lo que se iba en el Mediterráneo se recuperaba a domicilio con victorias frente a Racing de Ferrol y Málaga B. Entonces llegó el derbi contra el Poli Ejido, que ganaba 2-0 al Almería, y encendía las alarmas.

Jaime y Nanni hablando con el colegiado del partido, Álvarez Izquierdo.
La masa social, de 5.000 personas, no entendía la crisis
Por fin, el 10 de octubre de ese año 2004, coincidiendo con la décima jornada de competición, el equipo lograba por fin un gol y rompía la dinámica negativa en el Mediterráneo. Por aquel entonces costaba muchísimo llenar el campo y acudían entre 5.000 y 6.000 espectadores. Alfonso llegaba a dar por buena una cifra de abonados cercana a los 5.000 cuando en la actualidad son 15.000.

Esteban Navarro fue sustituido en la segunda mitad y entró el también almeriense Juanma.
Alineación cargada de historia para acabar con todo
El Almería recibía al Córdoba el 10 de octubre de 2004 y Fernando Castro Santos apostó por Cano, Manolo Gaspar, Soria, Jaime, Cervián, Galca, Sahnoun, Esteban, Vellisca, Isaac y Paco Luna. En el minuto 27, en la portería del fondo norte, el mojonero Esteban Navarro acababa con la crisis adelantando a los rojiblancos batiendo a Jáuregui. Punto y final al maleficio. Luego Roberto Nanni, uno de los grandes delanteros que han pasado por el club pero que no pudo ir a más por culpa de las lesiones, cerraba el triunfo. Era su debut.

La alineación del Almería frente al Córdoba en la Liga 2004-2005.
La transición se llevó por delante a tres entrenadores
Un total de 297 minutos sin marcar y sin puntuar en la, por aquel entonces, nueva casa del Almería hasta que Esteban hizo gol. Ese equipo tuvo problemas porque Castro Santos fue cesado en la jornada 19, Alfonsín ocupó el cargo interino durante cinco jornadas, Fabri González tampoco despegó y Paco Flores logró la salvación en las últimas once citas y cambió el rumbo del club. Con 51 puntos, se quedó en una zona relativamente tranquila con 13 victorias, 12 empates y 17 derrotas. Marcó 36 goles y encajó 44.

La primera victoria oficial del Almería en su nueva casa llegó el 10 de octubre de 2004.
El paso previo a una gran plantilla con Paco Flores
Al año siguiente, en la campaña 2005-2006, Almería se ilusionó con el Play Off y gracias a Paco Flores se pusieron las bases para que Unai Emery guiase al Almería hacia Primera División. Fue entonces, en 2007, cuando Alfonso García se planteó subir el aforo instalando gradas supletorias en los fosos de las pistas de atletismo y en lo alto de los fondos, llegando a albergar más de 20.000 espectadores en partidos como ante Real Madrid y FC Barcelona.