Un amigo de Rubi suena para el banquillo del Almería
Empiezan a volar los grajos por el Mediterráneo con Luis García Plaza de boca en boca

Rubi y Luis García Plaza se abrazan antes de uno de sus duelos.
Nació en Madrid en 1972 y siempre ha estado en la lista de espera para el banquillo del Almería. Lo quiso Alfonso García, lo pretendía Turki Al-Sheikh y ahora suena para el club que preside Monammed Al-Khereiji. Nada nuevo que vuelvan a volar los grajos por el Mediterráneo y empiecen a salir los nombres de entrenadores, cuando Rubi mantiene el crédito de sus jefes, por ahora. Su nombre va de boca en boca y es buen amigo del entrenador catalán: tranquilos.
Con mucha mili en LaLiga era despedido en el Deportivo Alavés siendo uno de los ceses más comentados en Primera División. Le daba mucho (ascenso incluido) al club de Vitoria y salieron futbolistas revalorizados dejando muchos millones en las arcas. Luis García Plaza es recordado en Almería por sus buenas actuaciones (0-3) en su última visita con el Alavés, y por desvelar que a Rubi le debía dinero el ministro de Arabia. Fue tras una reunión de entrenadores.

Conoce los banquillos del Mediterráneo, un campo que se le ha dado bien.
Educación, carácter y conocimiento
Cuando Emery reinaba en Primera con el Almería y anunciaba su intención de salir para volar por los mejores banquillos: sonaba Luis García Plaza. Era entrenador del Levante y le gustaba a un señor de Murcia que siempre iba a por los mejores. El madrileño iba volando alto y el Almería caía a la Segunda División y, con ello, se hacían más grandes las distancias. Lo que siempre ha gustado de García Plaza ha sido su fútbol. Su buena regularidad con la puntuación. El trato de balón y ese transmitir carácter desde el banquillo con el debido respeto. Un Rubi con más carácter.

Puro carácter en el banquillo del Deportivo Alavés.
Los puntos es lo primero para Plaza
Como a todo gran entrenador le gusta que su equipo proponga y mande en el campo. Impone un patrón de juego y da prioridad a los puntos. Sus equipos juegan bien pero su objetivo siempre es imponer una regularidad a la hora de conseguir los puntos que llevan al objetivo. Sabe llevar un vestuario siendo una madre y un sargento, llegado el momento. Mejora a los futbolistas a los que entrena y lo vuelven a llamar allá donde trabajó. Plaza, sabe que el Almería es un ‘caramelo’ para volver a conseguir un nuevo ascenso en su ya larga carrera en LaLiga.

Saludando a Patxi Ferreira, segundo de Garitano antes de un Almería 0 Alavés 3.
Da el perfil de lo que necesita el Almería
Plaza y Rubi son amigos y coinciden en muchas cosas. Los dos son amantes del buen fútbol y dan mucho protagonismo al profesional. Los dos cuidan siempre los detalles y gustan firmar en clubes con ambición para aumentar su hoja de servicios. Muy educados y correctos no puede tener LaLiga queja alguna de ellos y como todo entrenador las han visto de todos los colores. Han tenido que hacer la maleta antes de tiempo, para volver con las mismas ganas. No es nuevo que le guste al Almería Luis García Plaza, con el debido respeto, ya que Rubi sigue siendo el entrenador, por ahora.