Almería grita ¡Viva Blanes!
Se sacó de la chistera el Almería que tenemos y ofreció a su provincia deporte de altísimo nivel

Guillermo Blanes besa la camiseta que ama con todas sus fuerzas.
Pudo ser ingeniero de minas como su hermano Andrés o abogado como su inseparable Miguel. Los tres estudiaron en el Colegio La Salle pero a Guillermo le tiraba la empresa que su padre tenía en la rotonda del Mercado Central. Una tienda de calzado a la que dedicaban su vida los Blanes del Águila. Iba para Empresariales y se saltó los estudios y se puso a trabajar dispuesto a expandir el negocio. Se compró una moto y recorría la provincia. Iba a Elche y Valencia a por el mejor material y empezaba a multiplicar el patrimonio familiar. Vendía por la provincia como recordaba en la Cadena SER el alcalde de Roquetas de Mar: Gabriel Amat.
Su vida empresarial es bien conocida en Almería, pero llegaron los chandal, el calzado deportivo, el deporte a los colegios y no se lo pensó. Se puso “Al pie del cañón” y toda Almería pasaba por Calzados Blanes primero y Deportes Blanes después, hasta los ahora Base Deportes Blanes que dirigen con maestría sus dos hijos. Nacía el fútbol sala en las pistas de la Avenida del Mediterráneo y vestía a los equipos poniendo color en esas maratonianas jornadas. La gimnasia en el ‘cole’ ya se hacía con las equipaciones que se retiraba con un ‘vale’ en sus tiendas.
Un día se le encendía la luz y patrocinó un equipo de ‘futbito’ como se le llamaba en Almería al fútbol sala, y montó un pollo. Fichó a los mejores jugadores y empezó a ganar en el deporte a la par que en la empresa; y el amor a su Almería hizo todo lo demás. Plantó cara a José María García con su Interviú y le firmó a Claudio y Mauro, sus estrellas, y no paró hasta hacer campeón de España al Grupo Deportivo Blanes. Luego, hizo un nuevo Almería y nos regaló el mejor baloncesto de la historia. Pero Blanes es mucho más.

No faltaron las fuerzas vivas de la provincia arropando a Guillermo Blanes.
Jugadores
Paco Luna: “El homenaje a Guillermo Blanes será inolvidable, ¡mi presidente!”
Rafa Góngora
A otros se lo hicieron estando en el cielo
Ahora que aparece a bombo y platillo celebrando su merecido homenaje, me vienen a la memoria aquellos de los que decía Blanes “Nos acordamos de ellos cuando están muertos”. El, ha tenido la suerte de ser inmensamente feliz comprobando que no es un almeriense más. Marca las diferencias como adelantado a su tiempo e imprescindible para entender la Almería que tenemos. Hay que dar la enhorabuena a los que le montaron el homenaje que se merecía. Pero tengan claro que esto no ha terminado: queda Blanes para rato.

La alcaldesa de la ciudad María del Mar Vázquez no podía faltar.
¿Nos hemos perdido un gran alcalde?
Mi director, Pedro Manuel de la Cruz, y yo, no nos vamos a poner de acuerdo. Dice que si llega a ser alcalde de Almería la hubiese liado, mientras yo defiendo que como político hubiese sido imparable. Siempre sensible con su ciudad y con sus gentes ha visto pasar por el mostrador de sus tiendas a miles de almerienses que le dejaban sus penas y sus alegrías. Lo mejorable de la ciudad y todo lo que funciona. Almería pasaba por su mostrador y con los políticos ha sido implacable. Por el bien de Almería ‘mataba’. Un día me confesó que pudo hacer muchas cosas más en la vida. Pero lo de ser alcalde nunca lo tuvo claro.

Con la camiseta del Barça que le entregaban Juan Manuel Asensi y Zuviría.
Si volviera a nacer la vuelve a liar
Guillermo Blanes ha sido el presidente del Almería más cuestionado de todos los tiempos. Más que Pepe Meca. Y todo por fundar un Almería cuando había otro. La letra pequeña la deben de conocer las nuevas generaciones de almerienses. Blanes, quiso comprar y reflotar el Poli Almería y llegó a conocer sus cuentas. En el reverso de una caja de zapatos sumaba y restaba y lo tuvo claro: aquel club estaba condenado a la desaparición. Llamó a Juan Melero y le pidió hacer un Almería en 24 horas. Dicho y hecho. Nacía del Pavía el Almería Club de Fútbol, sin campo, y habló de una Ciudad Deportiva para la cantera. Aquello fue el no va más. Los seguidores del Poli no le perdonaron. Ahora aquel club se llama Unión Deportiva Almería.

Los equipos preparados para regalar una noche de goles a Guillermo Blanes.
UD Almería
UD Almería-FC Barcelona: ya está aquí el partido de la provincia y de Guillermo Blanes
Carlos Miralles
Empresario imparable
Lo mejor de Blanes siempre está por llegar. Nunca desconecta del negocio que lanzó y recuerda a sus padres luchando por sacar a sus tres hijos adelante. Duro de pelar a la hora de conseguir los mejores precios en fábrica, porque siempre ha ido con los billetes por delante y le ha dado a su Almería las primera marcas a precios razonables. Para entender su dimensión como empresario basta ver cuando estando ingresado en Torrecárdenas sus empleados recibían cada día el parte médico de don Guillermo, y cuando salió con vida del Hospital fue saludando y agradeciendo uno a uno a sus trabajadores el interés llorando como un niño. Ese es el mejor capital que van a recibir sus hijos como herencia: una empresa querida y unos trabajadores identificados con el líder. Porque Almería tiene claro que Guillermo Blanes la tarde del sábado estaba en su salsa rodeado de los que tanto lo quieren y viéndolo para contarlo. Un líder en todas las facetas de su vida. Otros no tuvieron tanta suerte.