Ramón Martos sigue invicto y se acerca al Mundial
Irlanda para a octavos superando a Canadá desde el punto de penalti

Un almeriense en los octavos de final del Mundial de Catar.
Otro paso firme hacia el Mundial de Catar ha dado el capitán del Almería juvenil, Ramón Martos. El jugador compite con la República de Irlanda y no conoce la derrota en los cuatro partidos celebrados hasta la fecha. Los tres de la fase de grupos se saldaron con triunfos ante Panamá y Uzbekistán con empate sin goles ante Paraguay en un partido de mero trámite. Lo importante era Canadá en dieciseisavos de final y el partido no lo tuvo fácil ya que tras acabar con empate a un gol llegaría el desenlace desde el punto de penalti y era tal la igualdad que pasaba Irlanda por (9-8). Otra vez el almeriense era titular y cuajaba un gran encuentro.
Está aprovechando bien el escaparate internacional un Ramón maros que se ha sabido adaptar bien a la alta competición y se ha convertido en uno de los fijos en el combinado verde. Para su club es una gran noticia que haya pasado otra ronda porque sigue expuesto a las miradas de los ojeadores de todo el mundo que eligen estos eventos para la captación de talento en formación. Ahora toca esperar para pasar a cuartos de final en unos octavos que prometen grandes emociones a tenor del fútbol que despliega Irlanda con unos jugadores que nunca se rinden.
Ramón Martos no conoce la derrota con Irlanda en el Mundial Sub-17
Protagonista en octavos
El almeriense fue titular y decisivo en la tanda ante Canadá
Escaparate internacional
Su rendimiento atrae a ojeadores en busca de talento joven
Capitán con experiencia
Lidera al juvenil del Almería y brilla como interior y media punta
Sueño mundialista
Irlanda apunta a cuartos y Ramón sigue creciendo en la élite
Aprovechando el gran momento
Para un almeriense nacido en Dublin donde su padre ejercía la medicina, este debe de ser su mejor año tras competir en las diferentes selecciones de Irlanda con la que ha logrado desarrollar una gran labor como interior y media punta. Siendo capitán del juvenil de División de Honor se ha convertido en un espejo para sus compañeros ya que competir en un Mundial a los 17 años es todo un lujo para un futbolista a tan temprana edad. Ese gen competitivo que le hizo crecer le viene de familia y todo apunta a que será uno de los futbolistas que de el salto al primer equipo si sabe aprovechar todas las enseñanzas de una experiencia tan bonita como un Campeonato del Mundo.