A la cita del Power solo faltó el gol
El Almería completó uno de sus mejores encuentros de la temporada

Arribas se lamenta en el partido ante el Betis.
Es hermoso mezclarse en las gradas con la afición porque es la manera de apreciar lo mucho que aman a Almería y a su equipo representativo las casi catorce mil almas presentes el domingo en el Power y, sobre todo lo mucho que saben de este apasionante deporte.
Porque de ver un encuentro de fútbol en televisión a verlo en el campo hay un abismo y los fijos a los estadios son los que pueden y saben apreciar los pormenores del juego de los equipos en cada partido.
Viene esto a cuento porque sin que nadie les pusiera de acuerdo la gran mayoría coincidía en asegurar al término del duelo ante los béticos que con Luis Suárez los dos puntos no se hubieran escapado. Una apreciación con la que coincido plenamente. Pero el ariete colombiano, al que felicito por su 26 cumpleaños que celebró en la víspera del partido, tuvo que ver el choque desde la grada al encontrarse en la última fase de la recuperación de la lesión sufrida en el partido frente al Granada.
Balance
Pero los problemas que está teniendo en ataque Garitano no se ciñen a la ausencia de nuestro ariete titular, sino que los espadas segundo y tercero, Koné y Marezi, tampoco pudieron vestirse de corto por culpa de sus dolencias. Que el técnico indálico no pudiera tener un ariete específico no es culpa de la dirección deportiva sino de las lesiones de los tres candidatos al puesto de delantero centro. Koné, como todos los jugadores que cambian de Liga necesita un periodo de adaptación que aún no ha tenido. Llegó el 18 de agosto, no hizo la pretemporada con sus compañeros y sólo ha jugado hasta la fecha 259 minutos sobre 1.350 posibles. Algunos lo han condenado como medio para tirar por tierra el trabajo de la dirección deportiva, que por otra parte apenas si roza el aprobado.
Como muestra de que la mayoría de jugadores necesitan un periodo de adaptación cuando cambian de aires cito el caso de Vinicius, jugador del Real Madrid. Llegó en la temporada 2018-19, hizo 7 goles en sus tres primeras campañas en el conjunto merengue disputando 82 partidos. En el cuarto curso de blanco firmó 17 goles y 13 asistencias. Necesitó cuatro años para dar lo mejor.
El Almería fue mejor que el Betis tanto cuando los dos equipos jugaron con once como cuando los béticos perdieron a Bellerín, confirmando la linea ascendente que está siguiendo el equipo desde la llegada al banquillo de Garitano. Por primera vez en el curso el Almería ha conseguido dejar su meta a cero. Buena parte de culpa ha sido del buen trabajo de contención de todos y de la seguridad que dieron a la zaga tanto César Montes como Edgar, sobre todo este último.
Análisis
Por si algún ‘listillo’ manipulador recurre a la inferioridad bética para justificar el no haber encajado pongo en valor que el Almería con diez empató en Cádiz y tuvo contra las cuerdas al cuadro local en los minutos finales. El Almería mereció ganar, pudo hacerlo y sólo le faltó el gol, ese gol que tiene Luis Suárez y que ayer no pudo aparecer por su ausencia.
Este Almería compite y está recuperando efectivos para la causa de la permanencia. Especialmente importante me parece la vuelta la once titular de César Montes y Melero, dos piezas vitales para nuestro equipo. El problema de ambos es físico, porque tienen todas las cualidades técnicas necesarias para triunfar. El central no hizo pretemporada y Vicente Moreno no lo tuvo en cuenta.
Garitano ha detectado el problema y está trabajando a marchas forzadas para dotar al mexicano de la fuerza necesaria para mostrar su valía. Melero marca diferencias, mucho más si tiene la espalda cubierta por un Robertone estelar. Si el técnico indálico consigue que Melero juegue 80 minutos a pleno rendimiento el Almería mejorará en todos los aspectos. Con su salida el Almería perdió poder, lucidez y llegada, recordemos que el medio madrileño estrelló en el larguero un excelente remate de cabeza.
El partido, dada la escasez de efectivos en ataque, ofreció a la afición la oportunidad de ver en acción al juvenil Rachad que entró en escena para disputar el último cuarto. Se movió bien en el área, con desparpajo e incluso cabeceo un servicio desde la banda que se le fue alto.
Pozo no defraudó en su vuelta al once titular. Vinicius necesitaría una cesión en enero para crecer y Dion estuvo muy lento.