Las señales que muchas mujeres aprenden a ignorar
Pérdidas de orina, dolor o pesadez son síntomas que muchas mujeres llegan a normalizar

Paloma, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico de Clínica BEMU.
Muchas mujeres conviven durante años con pérdidas de orina, dolor o sensación de pesadez pensando que son consecuencias inevitables de la edad, el embarazo, el parto o la menopausia. Sin embargo, estos síntomas pueden indicar una alteración del suelo pélvico y mejorar con una valoración especializada. El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que sostienen órganos como la vejiga, el útero y el recto. Su correcto funcionamiento resulta fundamental para la continencia urinaria y fecal, la estabilidad de la zona lumbar, la función sexual y el bienestar general.
Señales que no deben ignorarse
Las pérdidas involuntarias de orina, la urgencia miccional frecuente, el estreñimiento persistente, la sensación de presión o pesadez en la pelvis y determinados dolores abdominales o perineales son algunos de los síntomas que pueden indicar una alteración del suelo pélvico. Aunque muchas personas los normalizan, especialmente tras la maternidad o durante la menopausia, los especialistas recuerdan que estas molestias pueden mejorar con una valoración y tratamiento adecuados.
Además del embarazo, el parto o la menopausia, determinadas prácticas deportivas de impacto, intervenciones quirúrgicas o el estreñimiento crónico también pueden influir en el estado del suelo pélvico. Por ello, los especialistas recomiendan una valoración individualizada que permita detectar posibles alteraciones y abordarlas de forma temprana.
¿Cuándo acudir a una valoración?
Los profesionales recomiendan realizar una valoración de fisioterapia especializada durante el embarazo, tras el parto, en la menopausia o cuando aparezcan síntomas relacionados con la continencia, el dolor o la función sexual. La valoración también puede resultar recomendable antes de retomar la práctica deportiva tras el parto o cuando se realizan actividades físicas de impacto de forma habitual. Detectar posibles alteraciones a tiempo permite prevenir molestias futuras y mejorar el rendimiento y la calidad de vida.
Según explican las fisioterapeutas especializadas en suelo pélvico de Clínica BEMU, Paloma, Ana y María, la valoración incluye una entrevista clínica individualizada y una exploración funcional y ecográfica destinada a conocer el estado de la musculatura y los tejidos para detectar posibles alteraciones. A partir de ese estudio, el equipo diseña un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente.
Porque muchas de estas molestias pueden mejorar cuando se valoran y tratan a tiempo.

El equipo de fisioterapia de suelo pélvico de Clínica BEMU, formado por Paloma, Ana y María.