El deporte como herramienta de inclusión: un gimnasio de Almería rompe barreras junto a Asalsido
Empathy Box, en Huércal de Almería, ha reunido a 22 personas con síndrome de Down de Asalsido en una jornada de entrenamiento "para que vean que no tienen limitaciones"

Empathy Box, en Huércal de Almería, reunió a 22 usuarios de Asalsido.
El deporte como herramienta de inclusión en una jornada para enseñar que no existen barreras. Ese es precisamente el mensaje que el gimnasio Empathy Box, en Huércal de Almería, quiso trasladar con una iniciativa en la que reunieron a 22 personas con síndrome de Down de la Unidad de Día y del Centro Ocupacional de Asalsido en una sesión pensada para disfrutar, aprender y demostrar que todos pueden formar parte del deporte, tal y como detallan desde el gimnasio a LA VOZ.
Organizar una actividad como esta va mucho más allá del ejercicio físico: significa crear un espacio donde cada persona se siente valorada, capaz y parte de un grupo. Es una oportunidad para demostrar que el deporte no tiene barreras y que, con la adaptación adecuada, todos pueden participar, disfrutar y superarse.

Empathy Box, en Huércal de Almería, reunió a 22 usuarios de Asalsido.
Ejercicios adaptados, pero sin límites
La actividad, organizada por Empathy Box (calle Pablo Picasso, 21 - Huércal de Almería), comenzó con una fase de calentamiento enfocada en la activación general. Los participantes se distribuyeron por el espacio y, durante varios minutos, realizaron desplazamientos suaves, caminando, moviéndose lateralmente y explorando diferentes direcciones de forma cómoda y progresiva.
Posteriormente, la sesión evolucionó hacia una activación más dinámica y lúdica, en la que el movimiento se combinó con el juego. Ejercicios como saltos suaves, elevaciones de rodillas, talones al glúteo o pequeños recorridos con conos sirvieron para aumentar la intensidad de forma accesible, siempre adaptándose a las capacidades de cada persona.
Uno de los momentos más destacados fue la incorporación de dinámicas grupales, como la imitación de movimientos o el desplazamiento al ritmo de la música. Estas actividades no solo elevaron la motivación, sino que reforzaron el sentimiento de grupo, creando un ambiente cercano, participativo y lleno de energía.

Empathy Box, en Huércal de Almería, reunió a 22 usuarios de Asalsido.
Para finalizar, se llevó a cabo una activación específica orientada al entrenamiento posterior, con ejercicios sencillos y de baja intensidad como sentadillas sin peso, levantarse y sentarse en una silla, empujar superficies o transportar objetos ligeros.
El deporte no entiende de barreras
Más allá del entrenamiento, jornadas como esta quieren dejar un mensaje claro: el deporte no entiende de barreras. Desde Empathy Box, el objetivo fue ofrecer una experiencia en la que todos los participantes se sintieran capaces, integrados y motivados, demostrando que cualquier persona puede disfrutar de la actividad física si se adapta a sus necesidades.
Una iniciativa que refuerza el valor del deporte como espacio de encuentro, superación y, sobre todo, inclusión real.