La Voz de Almeria

Entrevistas

Del Soho a Almería: el peluquero polaco que creó un refugio contra las prisas

Piotr Jasinski llegó a Almería sin conocer el idioma, se formó como peluquero y abrió su salón

Piotr Jasinski durante uno de sus tratamientos en Júpiter.

Piotr Jasinski durante uno de sus tratamientos en Júpiter.Cedida

Melanie Lupiáñez
Publicado por

Creado:

Actualizado:

El tacto convertido en oficio y el oficio en camino de vida. Piotr Jasiński, Polonia 1985, volvió a empezar de cero en Almería y llamó a su negocio Júpiter. El planeta de la abundancia le traería la agenda cerrada a un mes vista. Ofrece coloración profesional y un spa capilar inspirado en técnicas y aprendizajes adquiridos en sus viajes por el mundo. Su filosofía parte de una idea sencilla: recuperar el tiempo perdido en una sociedad que obliga a vivir demasiado deprisa.

¿Cómo empezó tu relación con la peluquería?

Siempre había querido ser peluquero, pero mi abuela me decía que había muchos gays y opté por la hostelería. Trabajé durante 10 años en Inglaterra en restaurantes muy chulos del Soho y allí conocí a mi pareja. Lo dejé todo por amor y nos vinimos a vivir a Almería. Aquí empecé de nuevo, no tenía ni idea del idioma, pero empecé una formación en peluquería y acabé como el primero de la clase. Ayudaba a la profesora, Yolanda, ella me ayudó mucho.

Después llegó una etapa más complicada, la de buscar trabajo y regularizar tu situación.

Sí. Como europeo, pensaba que sería sencillo, pero aquí necesitaba un contrato para poder regularizar mi situación. Estuve unos tres meses hasta que encontré trabajo en logística en una empresa de camiones y pude conseguir el NIE. Trabajaba en la exportación de frutas y verduras por los idiomas que hablo.

¿Cómo conseguiste trabajar en una peluquería?

Fue una historia curiosa. Cuando llegué a hacer la entrevista la jefa me dijo que trajera a una modelo para hacerle mechas y corte. Yo no conocía a nadie, pero un día fuimos a una pollería y vimos que la chica tenía el pelo perfecto para ser la modelo. Entonces mi pareja que habla más que yo, porque yo tenía miedo por el idioma, la convenció. Cuando llegué a la peluquería en menos de tres horas hice todo y así conseguí el empleo.

¿Tuviste miedo de hacerte autónomo?

Muchísimo. Cada día cuando salía de mi trabajo pasaba por la puerta de este local y proyectaba aquí mi negocio. Entonces era una tienda de miel, yo había sido apicultor y esa conexión además me llamaba. Hasta que un día pasé por la puerta y mi pareja me dio las llaves del local diciéndome que era mío.

Y en 2023 abristeis Júpiter, fue el primer spa capilar de Almería. ¿De dónde nace la idea?

Del masaje. Siempre me ha gustado trabajar el cuero cabelludo. Cuando estaba en otras peluquerías veía que, si hacía un masaje un poco más largo, la gente se relajaba muchísimo. Pero la historia empezó mucho antes, con mi tía. Tenía problemas de oído y sufría muchos mareos. Cuando le masajeaba la cabeza decía: “Aquí más fuerte, aquí menos”. Yo era un niño y fui aprendiendo con ella. Cuando vine a Almería llamé a mi primer tratamiento de Spa Capilar: Brisa y Pureza, inspirado en lo que la ciudad me transmitía.

Así que el masaje no es un añadido a la peluquería. Es el origen del concepto.

Exactamente. Yo no quería hacer una peluquería donde la gente entra, se corta el pelo y sale corriendo. Quería crear un lugar donde no hubiera prisa. Que vinieras con tu cita, estuviera todo preparado y pudieras desconectar, respirar y escuchar tu propio corazón.

¿Qué tiene de diferente tu spa capilar?

Que no se trata solamente de echar agua sobre la cabeza. Trabajamos con masaje, aceites esenciales, velas, música, hierbas y diferentes rituales. Lotus está inspirado en Tailandia, Fuji en Japón y Soul en Corea del Sur. Cada uno tiene su propia ambientación, aromas y elementos que he traído de esos países.

¿Qué buscas cuando viajas para crear un nuevo ritual?

No quiero ir a Japón solamente para hacerme una foto delante del Fuji. Quiero aprender de la gente que vive allí. Entrar en un templo, conocer sus costumbres, hacer un curso con alguien local, entender de dónde viene cada cosa. Después, cuando vuelvo a Almería, todo cambia porque no estoy copiando algo que he visto en Internet. Lo he vivido.

¿Qué sientes cuando ves a una clienta completamente relajada después del masaje?

Felicidad. Cuando ves que una cliente cierra los ojos, respira, sientes que has hecho algo importante. Yo creo que todos tenemos dones diferentes y el mío ahora está relacionado con esto: transmitir paz.

¿Y qué futuro imaginas para Júpiter?

Me gustaría tener un espacio un poco más grande y una sala completamente separada del ruido. Quiero seguir viajando, aprendiendo y trayendo nuevas experiencias. Porque pueden copiar un masaje o una idea, pero no pueden copiar la energía de una persona.

Entonces, ¿qué quieres que se lleve alguien después de entrar en Júpiter?

Paz. Relajación. Amor. Y, sobre todo, el recuerdo de que también necesita cuidarse a sí mismo. En un mundo donde todo es trabajo, dinero y correr, necesitamos parar. Respirar. Escuchar nuestro corazón. Y recordar que lo más importante está dentro de nosotros.

tracking