Tres días en el Vaticano en la beatificación del Obispo Diego Ventaja
La otra cara de Manuel Morales, periodista y experto gastronómico

Manuel Morales.
Estudió a principio de los años 70 en la Escuela de Hostelería de Almeria y lleva la friolera de casi cuarenta años escribiendo sobre Gentes- Sociedad y Gastronomía en La Voz de Almería. Tiene acumulados casi 200 premios y galardones, reconociéndose su activa labor durante muchos años en primera línea informativa. Manuel Morales es vocal de la academia del Gazpacho Andaluz con sede en Sevilla. En 2015 recibió el Premio al mejor crítico gastronómico de Andalucía concedido por Fecoam en Sevilla. Socio de honor de ACRIA y escudo de oro de la asociación de maestros tapeadores y durante muchos años jurado de la ruta de la tapa de Ashal y de otros concursos gastronómicos. Escudo de oro del skal club internación y por sus conocimientos gastrónomos, está reconocida su labor de divulgación periodística con el escudo de oro y brillantes por el Foro 3 taurinos 3 y de la federación de peñas flamencas y El Morato de Oro.
Llegó al mundo el 22 de julio del año 1955 cuando sus padres vivían en la calle de La Reina en el corazón de la Almedina. Fue el mayor de ochos hermanos en el seno de una familia profundamente católica con un hermano y un primo sacerdotes. En los primeros años de escolar, pasó por el colegio de “Los Cagones” y San Jose y a los nueve años hizo el Ingreso en La Salle donde hizo el bachillerato culminado en el colegio Diocesano. Ya de adolescente atraído por el mundo de la gastronomía, se fue a estudiar a la Escuela de Hostelería, luego Comercio hasta que con 19 años aprobó su ingreso en la Caja Rural de Almeria donde ha permanecido cuarenta años alternando su trabajo con su gran vocación por mundo de la comunicación. Lleva casi medio siglo vinculado a la Semana Santa- 47 para ser exactos- los diez primeros años de cofrade costalero y los 37 restantes en los medios de comunicación.

Manuel Morales junto a Ramón Fernández-Pacheco.
Ya con las ideas más claras llegan sus comienzos en la prensa y radio local al inicio de los años ochenta.
Si, porque siempre me ha gustado la Semana Santa, y a principio de los años 80 recalé en la Cofradía del Silencio, donde fui costalero del desaparecido paso de Ntro. padre Jesús del Camino, llegando a ser directivo y fue en el año 1990 de la mano del periodista Juan Torrijos, cuando empecé a cubrir desfiles procesionales ante la ausencia de profesionales en esta materia ejerciendo de esta forma, desde entonces como periodista cofrade y religioso.
Y paralelamente se le desarrolló otra inquietud que llevaba en su punto de mira como es el mundo de la Gastronomía.
Es cierto. Combinando ese atractivo mundo de aficiones con la gastronomía, llegué a tener un amplio conocimiento de la hostelería almeriense y reconocimientos con numerosos premios y galardones. Soy autor de un libro de la Semana Santa de Almería, otro de Huércal Overa y del libro 'Almerienses en Los Fogones'.
¿Cuál ha sido su momento inolvidable que vivido en su trayectoria profesional?
Ha habido muchos, muy emotivos y que han calado bastante en mí. Particularmente recuerdo con cariño el año 1993 ya que estuve tres días acreditado en el Vaticano para cubrir la beatificación del obispo Diego Ventaja Milán siendo recibido por Juan Pablo II junto a otros compañeros de la prensa internacional, compartiendo la bendición Papal.
Aparte de este acto de índole religioso usted se ha movido por otros parámetros más cercanos al mundo de la prensa rosa.
He estado dos veces en las suntuosas galas de Freixenet, una de ellas en el Liceo de Barcelona cenando en una mesa junto a la actriz internacional Penélope Cruz y coincidiendo con Karmele Marchante y toda la cúpula de la prensa rosa de España. La segunda vez fue en Madrid, otro episodio con las burbujas Freixenet y un pianista muy famoso que lamento no recordar ahora su nombre. Si ha habido como dice momentos cercanos con el mundo de la prensa rosa.
Vamos, que usted no ha desaprovechado el tiempo para su formación periodística y gastronómica.
Todo va de la mano. Hace ya algunos años estuve desplazado a Madrid para cubrir Fitur este acontecimiento de categoría internacional para La voz y la Cadena Ser con conexiones en directo. Recuerdo en el stand de Almería coincidir y que expresara ante mi micrófono su opinión el ministro Manuel Faga Iribarne. He acompañado a la Hermandad del Rocío en una ocasión y también durante algunas décadas a la peregrinación a la Virgen del Mar que se venera en Sevilla.

Manuel Morales.
Pero su curiosidad por otros medios de comunicación también ha dejado patente su huella.
He hecho radio en RNE, Cadena Ser y Canal Sur Radio con programas propios e incluso retransmisiones en directo, como un jueves Santo en la procesión del Encuentro para Canal Sur TV. También en RTI televisión durante muchos años con programas y retransmisiones de las procesiones de Semana Santa y bastantes muchos años antes colaboraciones con la desaparecida Tele-Sol. Sin olvidar que fui costalero a principios de los años 80 hasta 1990 que me incorporé a los medios de comunicación.
Hay otra faceta cultural menos conocida suya como es su afición y profundo conocimiento de la pintura.
Debo decir modestamente que en todos mis años moviéndome por la comunicación he cubierto informativamente cientos de exposiciones, incluso escribiendo presentaciones a pintores como Garren o al desparecido Manolo Ordaz, Participé activamente en las famosas tertulias indalianas con el siempre recordado Bartolomé Marín, estando emparentado con la familia Perceval por parte de su esposa María del Mar de la Cámara.
¿Y de cocina que tal andamos?
Ahí seguimos al pie de los fogones. Es una experiencia sumamente extraordinaria. Además del libro de 150 recetas titulado “Almerienses en los fogones” de autores de Almeria, he sido en calidad de jurado de un recetario de “Sabores de Almeria “promovido por la Diputación Provincial de Almeria al ser miembro del jurado del concurso de tapas cuyo ganador estará en Madrid -Fusión 2027.
Permítame antes de poner fin a la entrevista esta breve encuesta. ¿Un pintor almeriense?
Lo tengo claro, para mí el entrañable Jose Gómez Abad.
¿Un poeta con mayúsculas?
El tristemente desaparecido el gran Julio Alfredo Egea.
¿Un plato de nuestra cocina que “rompa el sentio”?
Esto ya es es un poco más complicado, pero me quedo con el Rape con almendras y patatas.

Manuel Morales.
Y finalmente. ¿Un rincón de Almeria para perderse?
El Sagrado Corazón de Jesús en el majestuoso cerro de San Cristobal.
Amigo Morales, aunque jubilado sigue escribiendo y colaborando habitualmente en la Voz de Almería, pero ya de una manera sosegada y más tranquila.
Je je. Bueno, de alguna manera hay que matar “el gusanillo”. Aprovecho desde aquí para expresar mi agradecimiento a todos los almerienses y a los compañeros de los medios de comunicación que siempre me han acogido con cariño y los brazos abiertos. Gracias Almería por vuestro cariño que siempre me habéis demostrado y me siento querido.