Carlos Giménez: "El ajedrez mejora el pensamiento crítico, la visión espacial y el cálculo mental"
Con 14 años este joven ha ganado la categoría Sub16 en el Campeonato por Edades de Almería 2026 de Ajedrez

Carlos Giménez preparado para jugar un apartida de ajedrez con el autor de esta entrevista, Antonio Hermosa.
Carlos Giménez Moreno es un almeriense de 14 años que estudia tercero de Educación Secundaria Obligatoria en el Colegio Divina Infantita y que acaba de proclamarse Campeón Sub16 en los Campeonatos por Edades de Almería 2026 de Ajedrez. Su relación con este deporte olímpico comenzó cuando solo tenía 10 años. Su padre le explicó lo que era un tablero, las piezas que lo componían y sus movimientos. “Siempre he sido muy nervioso. A mí en las partidas nunca me gusta estar sentado mucho tiempo, tiendo a levantarme, así que lo dejé un poco apartado”. Pero un año después de ese primer contacto con el ajedrez encontró a su padre ante el televisor viendo la miniserie “Gambito de dama”, y fue el detonante para que volviera a relacionarse con este juego. “Empezó a gustarme y, estando jugando con mi padre en un bar, se acercó un hombre que no conocíamos, que se llama Roberto Morales, y me dijo: echamos una partida y, al finalizar, me comentó que me veía jugando al ajedrez en el futuro”. Roberto Morales es un profesor de Tecnología que promueve este deporte en los colegios y en los institutos de Almería a través de un programa llamado AuladJaque, promovido por la Consejería de Educación y Deporte, “y a mí me hizo un descubrimiento increíble, y si no hubiera sido por él no sé si hubiera sido capaz de dar el salto, porque yo jugaba en mi casa, pero poco más, ni sabía que había torneos por edades en Almería”.
Carlos considera que el ajedrez ayuda a tener pensamiento crítico. “Tienes dos posiciones, las has calculado y tienes que decidir cuál es la mejor. Tienes que desarrollar tu propio pensamiento crítico viendo los pros y los contras de ese movimiento”. También te permite desarrollar una visión espacial “porque tienes que visualizar un montón de jugadas. Ese bulo de que podemos ver cien jugadas por delante, no tiene sentido, porque los mejores jugadores, como mucho, pueden ver 10 ó 15 jugadas”. Además, cree que el ajedrez sirve para aprender a razonar “decir, voy a plantearme tal posición. Hacerse preguntas es muy importante ¿Cuál es la siguiente jugada? ¿Qué hace, qué pasa, cómo gana?”. Y te hace ser más hábil con las matemáticas, “porque la capacidad de cálculo mental te ayuda un montón. A mí me ha ayudado un montón en mejorar mi aprendizaje de las matemáticas”.
Este adolescentes no se siente un bicho raro por practicar el ajedrez. “Me va muy bien en el colegio. Salgo con mis amigos. Tengo una vida bastante normal. De hecho, el ajedrez, me ha servido para conocer nuevos amigos. Hacer un montón de viajes. Y tengo la suerte de que no vivo solo encasillado en el ajedrez. Disfruto de una vida social muy buena, salgo un montón. Y lo agradezco, porque estar todo el rato en tu casa tiene que ser una tortura, la verdad”.
En Almería hay unas 150 personas que juegan federados al ajedrez, pero Carlos piensa que si quiere mejorar tiene que irse a otro sitio a jugar torneos. “Almería tiene muy buen nivel, sobre todo escolar, pero luego es como en todo. Si te quedas en tu zona de confort, no sueles eclosionar. Tienes que salir”. En la provincia se celebran muchos torneos. En Roquetas de Mar hay uno de los mejores en el mundo, al que cada año acuden un montón de grandes maestros. En la última edición celebrada el pasado mes de enero participaron más de 300 jugadores en el Internacional Open y en el Chess Festival. “Es un torneo muy grande. Luego hay otros torneos como los campeonatos de España por edades, los campeonatos de Andalucía. Ahora yo estoy entrenando para el campeón de Andalucía, que se celebrará del 30 de abril al 3 de mayo, y tenemos la suerte de que será aquí en Roquetas de Mar”.
Sin dejar de lado sus estudios, este joven dedica una hora y media cada día a este deporte. “Mis padres nunca han sido obsesivos. Me han dicho que elija cosas que me hagan feliz y nunca me han dado la caña”. Y anima a otros niños y jóvenes a practicarlo. “Primero que lo prueben. No pueden hacer algo si no les gusta. Que intenten adentrarse un poco en este mundo y, seguro que cambiarían mucho la percepción del ajedrez si fueran a un torneo. Verían lo bien que se pasa y se disfruta, que lo de menos es el ajedrez. Que haces un montón de lazos. Y mi recomendación personal sería que se vieran la serie Gambito de Dama”.
Aunque él también las utiliza, Carlos Giménez recomienda a esos niños y jóvenes que no estén tan pendientes de las redes sociales. “Las redes sociales están bien para distraerte un rato. Se podrían usar de una manera mucho más enriquecedora. Yo sigo a mis amigos en Instagram, pero aparte, a mí me encantan las matemáticas, los cálculos mentales, y las matemáticas más avanzadas que se estudian en el bachillerato”.
A su edad, Carlos ya ha participado en varios torneos. En la provincia de Almería hay bastantes campeonatos. Pero recuerda con especial interés el celebrado en San Vicente de Raspeig de Alicante, o el último campeonato sub 14 de Andalucía, celebrado en Huelva. “Fue un torneo bastante chulo, fui con mi padre y con unos cuantos amigos. En Huelva, por ejemplo, casi no hay torneos, todo lo contrario que ocurre en Almería, que hay muchas competiciones”.
En los Campeonatos por Edades de Almería 2026, celebrado a finales del mes de marzo en el Círculo Cultural y Recreativo de El Ejido, tuvo que superar cinco rondas para conseguir la victoria. “Cada persona se empareja con el rival que le toca a través de unos parámetros. En principio, las dos primeras rondas, suelen ser más fáciles. A partir de la tercera jugué contra los tres primeros del ranking que, a priori, tenían bastante más nivel que yo. Gané la primera, empaté en la segunda, y gané la última en una partida que fue una locura. No sé si por suerte o porque se me dio bien ese día. Al final me puse bastante eufórico”.
Y aunque es todavía pronto, su futuro profesional le gustaría que estuviera encaminado al mundo del software y de los ordenadores. “Saber el por qué de las cosas. Siempre he sido un niño curioso que ha preguntado mucho. Me encantaría hacer algo relacionado con las matemáticas y con la ingeniería informática”.