Del sótano de sus suegros a una agenda llena: la historia de Harold Studio
Harold y Brenda levantaron su barbería-studio de estética desde cero mientras criaban a su hija

Brenda y Harold.
“¿Papá hoy has cortado el pelo a 8 hombres, has ganado 40€?” Harold sonríe al recordar aquellos cuando cortaba el pelo en el sótano de sus suegros con su hija como testigo. Hoy su agenda está cerrada a dos semanas vista. “Mi hija recuerda aquellas cosas y que después nos fuimos a comer un kebab”, el barbero se ríe con ternura, que tiempos. Su mujer, Brenda, por entonces se formaba como esteticista, hoy en su agenda casi no entran clientas nuevas. Esta es la historia de dos jóvenes peruanos que con una hija pequeña salieron a delante y montaron su propio negocio: Harold Studio en Huercal de Almería.
¿Cómo empezó todo?
Brenda Espinoza- Pues empezó en Lima, allí nosotros nos conocíamos de toda la vida del barrio, y a los 14 años nos pusimos novios, aunque la familia no lo sabía. En el año 2008 emigré a España y comencé a sentirme rara, pero creía que era por el cambio y era que estaba embarazada. Fui madre a los 19 años y Harold siempre estuvo ahí.
¿Cuándo conociste a tu hija?
Harold Sánchez- Yo estaba en Lima, pero seguía manteniendo la relación con Brenda, nunca dejamos de estar juntos. Conocí a mi hija desde el primer momento por videollamada, pero en persona al año y medio. Cuando me vio enseguida se vino conmigo porque me conocía, no me sentía como un extraño.
¿Harold, cómo fue el trámite de venir a España?
Fue muy duro, había intentado llevar mis papeles al consulado español tres veces, por aquello entonces los peruanos necesitábamos un visado, hoy es más fácil. Las tres veces me denegaron y yo estaba como traumatizado. Hasta que llegamos los tres y la funcionaria miró a mi hija, Miranda y dijo: “claro que te vas para España, esta niña tiene que estar con su papá, es igualita a ti”.
¿En qué trabajabas en Lima?
Era policía, pero no es como aquí (en España), allí era muy arriesgado. Los días que librara hacía de taxista porque me conocía bien la ciudad. Y lo de cortar el pelo siempre se me dio, yo cortaba el pelo a mis vecinos a quien me lo pidiera, pero no lo tenía muy en cuenta.
¿Cómo surgió el negocio de la barbería y estética?
Brenda- Yo empecé a estudiar estética en una academia y al lado había otra academia de peluquería y allí Harold también empezó a formarse.
¿Quién os ayudó en aquellos primeros años para formaros?
Harold- Vivíamos en casa de mis suegros y mi academia la pagaba mi abuela, eran 150€ mensuales unos 600 soles en moneda de Perú, era un auténtico dineral.
¿Cuándo surge la oportunidad de montar un negocio por vuestra cuenta?
Harold- Trabaja llevando una barbería por cuenta ajena hasta que en 2018 abrimos nuestro primer local juntos. Yo estaba en la barbería y Brenda en la estética. Estaba todo junto no es como ahora en este nuevo local donde llevamos tres años que cada uno tiene su estudio con cabinas y 3 barberos más trabajan para mí.
¿Qué fue lo más difícil aquellos años?
Harold- Hacer los clientes, nos lanzamos sin tener cartera de clientes. Aunque nos conocían, de hecho tenemos clientes que han crecido con nosotros desde el sótano de casa de mis suegros hasta ahora y se alegran de nuestro progreso.
Brenda- Cuando alguien se iba contento nos mirábamos el uno al otro con cara de satisfacción porque sabíamos que iba a volver. Pasamos 5 años en aquel primer local, hasta que se nos quedó pequeño y nos volvimos a juntar en este salón, pero cada uno con su estética y todo diseñado desde el milímetro. A veces veo fotos de cómo empezamos y pienso ¿cómo pudimos empezar así?
¿Cómo pasasteis el COVID?
Fue muy duro, perdimos a familiares cercarnos. Habíamos hechos un viaje a perú antes de que nos encerraran y nos habíamos gastado todos nuestros ahorros. Tuve que salir a pelar casa por casa con el traje EPI y mucho cuidado. Poco a poco pudimos volver a salir adelante.
¿Por qué consideráis tan importantes las redes sociales?
Harold- Hay que tener presencia, @harold.studio.barberia, que la gente sepa que estamos ahí, de lo contrario es como si no existieras. Preferimos que las redes las lleven profesionales y dedicarnos a nuestros trabajo, de hecho yo no no tengo Instagram personal.
¿Cuáles son vuestros servicios?
Harold- Corte, arreglo de barba, color, servicio a domicilio de barbería.
Brenda- Uñas, limpieza de diamante, presoterapia, depilación láser, siempre hay mucha demanda de faciales.
¿Qué os ha permitido el negocio a lo largo de estos años?
Harold- Ya no vivimos pegados a la agenda viendo si se va a llenar o no, ahora la agenda digital se llena sola. Hemos podido viajar tres veces de vacaciones a nuestro país y dejar la barbería a cargo de nuestros empleados.
Brenda- Ahora las preocupaciones son otras como la elevación de los impuestos trimestrales, mantener el nivel de exigencia con el cliente, etc.
¿Vuestra hija seguirá con el negocio?
Brenda- No, ella empezará a estudiar magisterio infantil este año.