Crónicas del ayer: la tromba de agua que dejó 7 muertos en Almería en 1952
Las ramblas de la Chanca, Belén y Barranco Crespi salieron por las fuertes precipitaciones

Tromba de agua en Almería.
Algo más de tres horas duró la tromba de agua que descargó sobre la capital el 2 de abril de 1970 cuyos efectos provocaron las salidas de las ramblas de la Chanca, Belén y Barranco Crespi muriendo trágicamente siete personas después que los vehículos en los que viajaban fueran arrastrados por la fuerza del agua hasta el mar. Las intensas lluvias tuvieron su mayor incidencia en la rambla de la Chanca. Varios coches con sus ocupantes fueron arrastrados por la torrencial tormenta hasta el mar. En varios de estos vehículos viajaban seis personas, falleciendo todos ahogados.
Un ciudadano jordano que intentó atravesar con su coche el cruce de la rambla de la Chanca y el parque, pereció ahogado arrastrado el turismo hasta el mar. Otros cuatro vehículos fueron arrastrados por la fuerte crecida y sepultados en el mar a la altura del desaparecido club de Mar. Según testigos pudieron ser bastantes más los vehículos estacionados en la avenida del Mar que arrastrados por el agua cayeran al mar. Muchos se estrellaron o se empotraron frente a las fachadas de las casas.
La desgracia se cebó en el taxista Cándido Herrera de 45 años y los ocupantes del vehículo Francisco Narváez de 81 años y su esposa Obdulia Bellver, vecinos de la colonia San Félix, cuando el taxi fue arrastrado al intentar el conductor in cruzar la rambla a la altura de la avenida del Mar sin advertir la cantidad de agua que bajaba torrencialmente.
Los cadáveres de Juan Ibáñez del Rey de 54 años y Encarnación Madolell de 56 años y de Francisco Serrano de 15 años fueron rescatados del mar por los bomberos y personal de la Junta de Obras del Puerto, 24 después que se produjera la tragedia al ser arrastrado por la lluvia el vehículo en el que viajaban.
Así mismo un matrimonio y su hija de tres años fueron felizmente rescatados cuando se encontraban en una complicada situación y el agua subía de nivel. Dos adolescentes que circulaban con una bicicleta fueron derribados por los efectos de la tormenta teniendo que refugiarse encaramándose a un camión de reparto que se había quedado cruzado en mitad de la avenida del Mar.
La tormenta empezó a descargar sobre las diez y media de la mañana y se mantuvo con fuerza hasta un poco antes de la una de la tarde. Las consecuencias de la tromba de agua pudo ser incluso mayor si no se hubiese actuado con rapidez para evacuar a vecinos y demoler viviendas, una serie de casas no habitadas, que resultaron dañadas por otra riada de menor intensidad ocurrida en el mes de enero de ese mismo año.
En el barrio de la Fuentecica las aguas llegaron a alcanzar en algunas zonas más de metro y medio de altura.
Allí una casa se derrumbó y tuvo que ser rescatado de entre los escombros Francisco Guirado de 66 años al quedar sepultado y sin poder moverse. Una situación critica que de haberse demorado su rescate habría tenido trágicas consecuencias. La extinta Policía Armada, tuvo que intervenir para socorrer a varias personas que efectuaban practicas de conducir en la rambla de Belén y que se salvaron trepando a los árboles.
Otra vivienda de la calle Molinos del barrio Alto se derrumbó y sus inquilinos fueron salvados por una patrulla de la Guardia Civil. También sufrieron daños grupo de viviendas situadas frente a la antigua barraquilla de Pescadería por la salida del barranco Crespi. Toneladas de piedras y cascotes se acumularon en la carretera de Málaga impidiendo el trafico rodado por lo que la comunicación hacia Aguadulce se interrumpió durante bastantes horas.
La salida de la rambla de Belén arrastró el teatro portátil “Las Vegas” cuya estrella estelar era la cantante Carmen Morell. Las perdidas se evaluaron en unos dos millones de pesetas. Se perdieron vestuarios, equipos de sonido y mobiliario que quedaron flotando sobre las aguas de la dársena del puerto. El teatro no estaba asegurado y llevaba 45 empleados.
La rambla se desbordó y causó numerosos desperfectos en Los Molinos, la Vega, Pescadería, La Fuentecica, Quemadero y La Cañada. En la zona de La Parra la fuerte tormenta causó numerosos daños y la carretera de acceso al Palmer quedó prácticamente destrozada.
La tromba afectó a las comunicaciones eléctricas y durante 24 Almería se quedó sin emisiones de televisión por una avería en el poste repetidor. Los habitantes de las cuevas de La Chanca fueron desalojados y acogidos en centros municipales.
Los barrios más humildes fueron los más perjudicados por los efectos de la tormenta y las labores de reconstrucción se prolongaron durante bastantes meses pese al esfuerzo en reparar lo antes posible las deficiencias originadas por la tromba de agua. Hasta la fecha, afortunadamente no han vuelto a producirse en la capital riadas de tanta intensidad.