Paz Vega presenta su segunda película sobre la historia de una mujer de Almería
La actriz y directora habla en Cannes sobre su segunda película como directora, que estará protagonizada por Ángela Molina

Paz Vega-Europa FM
Paz Vega confirma su salto sólido a la dirección con Ana no, su segunda película tras la excelente acogida de Rita (2024), donde ya demostró una mirada muy fina para contar historias íntimas con sensibilidad y elegancia. Esta vez, la actriz y cineasta ha presentado en Cannes un proyecto todavía más ambicioso, ambientado en la España franquista de los años 60 y con una protagonista muy vinculada a la memoria andaluza: una mujer de Almería.
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Paz Vega rodará en Almería ‘Ana no’, su adaptación de la novela de Agustín Gómez Arcos
Evaristo Martínez
La película, que adapta una novela de Agustín Gómez Arcos recuperada por Cabaret Voltaire, cuenta ya con financiación y podría rodarse en octubre. Además, tiene rostro principal: el de Ángela Molina, que también estuvo en la Croisette para acompañar una historia que, en palabras de Vega, habla de “una mujer de Almería que, cuando nota que la muerte ya la llama, atraviesa la España franquista de los 60 para abrazar al único hijo que le queda, que está en la cárcel, sólo para darle un último abrazo. Es un viaje hacia su muerte, pero también de luz y de auto descubrimiento. Conecté mucho con la novela porque es una madre que lo da todo. Me emociona mucho la fortaleza que tenemos las madres”.

Paz Vega y Ángela Molina durante la presentación de Ana no.
Vega explica que la novela le conquistó precisamente por el retrato de esa madre capaz de entregarlo todo, y también por situar en el centro a una mujer mayor, invisible entonces y todavía hoy demasiado poco representada. “La novela me fascinó, y enseguida pensé que la quería hacer mía. Me conmovió, porque es una mujer que lo ha perdido todo y vive de la esperanza de ese último abrazo, y también me encantó que tuviera como centro del relato a una mujer anciana, que era invisible en la sociedad de entonces y que todavía lo sigue siendo en la de hoy en día, como si el envejecer y el cumplir años, en vez de ser sinónimo de haber vivido una vida, de haber llegado hasta ahí, tenga que ser algo que hay que esconder”.
Una historia almeriense
En el caso de Almería, la relevancia de Ana no es especialmente notable porque la película pone el foco en una mujer almeriense que carga con una vida rota y un último viaje movido por el amor materno. Esa raíz geográfica no es un simple dato de contexto: es parte esencial del alma de la historia, que conecta con una tierra marcada por la resistencia, la dureza y también por una enorme capacidad para emocionar desde lo cotidiano.
Esa mirada convierte a Ana no en una propuesta con resonancia muy cercana para el público almeriense, porque no solo habla de una madre universal, sino de una mujer nacida en Almería que se enfrenta al final de su vida con dignidad, dolor y una enorme humanidad. Es, precisamente, ese anclaje local el que da más fuerza al relato y lo vuelve especialmente significativo para una provincia que verá reflejada en pantalla una historia con identidad propia.
'Hadas', su próximo proyecto
Junto a Ana no, Vega conserva otro guion en desarrollo, titulado Hadas, que podría convertirse en su tercer largometraje como directora. En este caso, la historia girará en torno a la relación entre hermanos y a los sueños incumplidos, aunque también responde a una pulsión personal de la propia cineasta, que durante años soñó con dirigir.
La película se ambientará en los años 90, porque Vega siente que la época actual, tan dominada por la tecnología, resulta menos cinematográfica. “Hoy, a golpe de WhatsApp, se puede romper una historia de amor de 30 años, por ejemplo. ¿Dónde está el alma? La tecnología está matando lo humano, lo que nos hace ser únicos y el propio arte”, reflexiona. Por eso, sus historias futuras seguirán mirando hacia atrás, a un tiempo más analógico y más narrativo.

La actriz Sofía Allepuz y la actriz y directora Paz Vega posan en el photocall de ‘Rita’ en la 69ª edición de la Seminci de Valladolid.
Divorcio complicado de Orson Salazar
Su faceta como directora también le sirve de refugio en medio del ruido mediático generado por su complicada separación de Orson Salazar, padre de sus hijos. Vega reconoce que vive una etapa extraña, pero insiste en mantener la calma y centrarse en su trabajo. “Me toca concentrarme en mi trabajo, poner mis cinco sentidos ahí, como he hecho siempre y seguir adelante. El tiempo siempre pone las cosas en su sitio”.
La actriz y directora afronta así un momento de transición en el que el cine se convierte en espacio de estabilidad. Y si Rita fue la prueba de que tenía mucho que decir detrás de la cámara, Ana no apunta ahora a confirmar que Paz Vega no solo está construyendo una nueva etapa profesional, sino una filmografía con identidad, sensibilidad y una mirada muy suya sobre las mujeres, la memoria y el paso del tiempo.