Stella y Antonio Banderas disfrutan unidos de la Semana Santa malagueña
Esta es la primera semana santa de Stella Banderas después de su boda con Alex Gruszynski.

Stella Banderas y su marido Alex Gruzynski en la cofradía.
Stella del Carmen Banderas, hija del malagueño Antonio Banderas, ha regresado a su segunda patria para disfrutar de la Semana Santa de Málaga, una tradición que su padre ha convertido en cita ineludible y que ella ha heredado con naturalidad. La joven, acompañada de su marido Alex Gruszynski, no ha querido perderse las procesiones junto a su padre y la pareja de este, Nicole Kempel.

Antonio Banderas en la Semana Santa de Málaga.
Antonio Banderas, malagueño de pro, marcó el calendario en rojo como cada año para cumplir con su papel de mayordomo de la Virgen de Lágrimas y Favores durante el Domingo de Ramos, uno de los momentos más emblemáticos de la Semana Santa. El actor, visiblemente emocionado, desfiló bajo el palio de la popular cofradía fusionera, que congrega a miles de malagueños y visitantes en las calles de la capital.
El joven matrimonio, que se casó el pasado mes de octubre en una ceremonia que levantó gran expectación en Valladolid, ha aprovechado su estancia en Málaga para redescubrir las tradiciones cofrades. Stella y Alex han bajado de los balcones para mezclarse con el público, posando sonrientes con los curiosos que reconocían a la familia Banderas y querían inmortalizar el momento.

Antonio Banderas vive la pasión de la Semana Santa.
La pasión de Antonio Banderas por la Semana Santa —en la que participa activamente desde hace más de dos décadas con Lágrimas y Favores— ha calado profundamente en su hija, que equilibra sin problemas su vida entre Hollywood y las raíces andaluzas. Pese al choque cultural entre las costumbres españolas y el estilo de vida norteamericano de Stella y Alex, la familia disfruta unida de los tronos, nazarenos y el ambiente único de la ciudad durante estas fechas.
El Domingo de Ramos fue solo el comienzo: la familia Banderas tiene por delante toda la Semana Santa malagueña para seguir disfrutando de una tradición que, para Antonio, no es solo devoción, sino también orgullo de pertenencia a Málaga.