Las lluvias y el calor traen los primeros mosquitos: Vera se pone seria y refuerza la fumigación
Se han intensificado los trabajos para evitar su proliferación con una fórmula segura respetuosa con el medio ambiente

Vera intensifica los trabajos de fumigación contra los mosquitos.
El alivio que trajeron las recientes lluvias en toda la provincia de Almería ha venido acompañado de un desafío sanitario recurrente: la proliferación de mosquitos. Con los termómetros subiendo y la humedad de la zona, el escenario que se crea es ideal para la rápida eclosión de larvas en charcas, ramblas y cualquier acumulación de agua estancada.
Ante esta situación y, en pleno mes de febrero, el Ayuntamiento de Vera ha comenzado a reforzar de inmediato sus trabajos de fumigación. Todo ello con el claro objetivo de actuar antes de que el aumento de las temperaturas conviertan estos focos en una plaga molesta para vecinos y visitantes.
Tratamiento biológico y seguro
Precisamente, para cubrir todo el término municipal veratense, se están utilizando vehículos todoterreno equipados con cañones pulverizadores con el tratamiento correspondiente. Gracias a estos equipos, los operarios pueden acceder a zonas de difícil tránsito y actuar de forma rápida sobre grandes superficies, asegurando que el tratamiento llegue a los puntos críticos donde el agua se ha quedado retenida. Este intervención se centra principalmente en la fase larvaria, fase clave para romper el ciclo reproductivo del mosquito y evitar que la población se dispare en cuestión de días.

Vera intensifica los trabajos de fumigación contra los mosquitos.
Para ello, en estas actuaciones se está utilizando Bacillus thuringiensis, un biocida biológico que es especialmente seguro. A diferencia de otros productos químicos, este actúa de manera específica sobre las larvas, eliminándolas antes de que se conviertan en mosquitos adultos.
Por otro lado, respeta la fauna, es decir, no tiene ningún efecto negativo sobre otros insectos polinizadores ni sobre los animales vertebrados que habitan la zona. Y, por último, garantiza la sostenibilidad permitiendo que el control de la plaga sea compatible con el cuidado del medio ambiente local.
Vigilancia anual y colaboración vecinal
Aunque las lluvias y el clima cálido han obligado a llevar a cabo este refuerzo urgente, desde el Consistorio han recordado que esta labora se suma al control de que se realiza durante todo el año para minimizar la presencia de mosquitos en el municipio.
Además de las labores municipales, es igual de importante la colaboración vecinal: evitar recipientes con agua acumulada en patios, jardines o terrazas, revisar desagües y mantener limpias las zonas privadas.