La Voz de Almeria

Roquetas de Mar

Luis Piedrahita fascina con su monólogo sobre la libertad y el destino en el Auditorio de Roquetas de Mar

‘Apocalípticamente correcto’ hizo que durante dos horas el público no parase de reír

Luis Piedrahita fascina con su monólogo sobre la libertad y el destino en el Auditorio de Roquetas de Mar.

Luis Piedrahita fascina con su monólogo sobre la libertad y el destino en el Auditorio de Roquetas de Mar.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Luis Piedrahita hizo olvidar durante dos horas cualquier problema, y llenó de carcajadas el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar con su monólogo ‘Apocalípticamente correcto’ el pasado sábado. Fueron dos horas que pasaron muy rápido, puesto que Piedrahita es un excelente prestidigitador de la palabra. Sabe conectar con el público, sabe incluso engañarlo en ciertos momentos y además lo hace con un excelente don de la palabra que Dios le ha otorgado.

Piedrahita con este ingenioso monólogo ‘Apocalípticamente correcto’ habló sobre la libertad, el destino y el comportamiento del ser humano con el toque de humor e ironía que aplica siempre el humorista, que desde incluso antes de comenzar la actuación ya provocó las primeras risas del público. Y es que ofrece un espectáculo dinámico, no es un monólogo al uso, el público es clave y fundamental ya que interactúa con el humorista.

Ya de entrada para arrancar el espectáculo, utiliza una cámara que fija en varias personas que había en el patio de butacas. Desde ese momento con su juego de palabras, ya provoca las primeras risas. En el escenario una silla lo espera, pero Piedrahita, estructura perfectamente el espectáculo para hacerlo ameno, divertido y sobre todo ágil.

Desde el inicio se planteó una gran pregunta como era qué hacer si un desconocido pide que se meta un libro en el congelador. “Todos nos hemos preguntado eso alguna vez. Para responder a eso tenemos que saber cual es el sentido de nuestra existencia”, dijo Piedrahita que a lo largo del espectáculo va contando situaciones y reflexiones en torno a la libertad y hacer “lo que nos da la gana”.

En dos horas hubo tiempo para tratar temas como las autocaravanas, los móviles, el horóscopo e incluso habló del miedo y la esperanza dejando claro que el destino no está escrito en las estrellas. “Habéis venido al Teatro porque os ha dado la gana” explicó Luis Piedrahita.

En el apartado de autocaravanas dio una auténtica lección de lo que es disfrutar de los viajes y los paisajes que se vislumbran desde una autocaravana. “En carretera las autocaravanas van muy despacio, y es normal, porque el conductor va con tensión y miedo, pensando que el caldo que lleva en la cocina se puede desbordar. Aparte en una autocaravana, hay que tener cuidado porque lleva una fosa séptica y puede todo acabar como un coche de rallies pero por dentro”.

También habló de la experiencia de camperizar una furgoneta. Una persona del público habló de lo vivido tras camperizar su furgoneta. En este sentido, explicó con su toque de humor característico como se vive en una furgoneta de segunda mano que llega a camperizarse. “Se gastan 8.000 euros en comprarla y luego otros 27.000 euros en adaptarla, convirtiéndola en un zulo con encanto”.

Hubo tiempo para tratar el tema de los pelos, más concretamente del vello púbico. “El pelo de la cabeza va creciendo a lo largo de la vida, mientras que el vello púbico aparece en la pubertad, crece de modo paulatino, pero cuando considera que tiene la longitud adecuada ya no crece más”, subrayó provocando las carcajadas del público.

En otro momento de su espectáculo, Piedrahita apunta que “vivir en sociedad es pactar prohibiciones. Un español escucha la palabra prohibición y entiende desafío. Habrán escuchado que está prohibido levantarse hasta que el avión se haya detenido por completo, y se levantan todos, cuando el avión se detiene, entonces nos volvemos a sentar. Es curioso en una playa normal no puedes ir desnudo, sin embargo a una playa nudista si que puedes ir vestido”.

En una noche donde el humor estuvo siempre presente habló de las anguilas eléctricas. “Es llamativo que unas anguilas que tienen electricidad vivan en el agua. La anguila eléctrica cuando está excitado o bajo presión suelta una gran descarga y en su caso ‘el aquí te pillo aquí te mato’ es literal. “En la tierra no hay ningún animal con electricidad, bueno sí, podríamos imaginar al cerdo que fuese eléctrico. Lo imaginan las morcillas, el chorizo, la panceta y el hocico para enchufar el móvil”, lanzó Piedrahita.

Otro de los apartados que trató Piedrahita en su actuación fue la libertad de expresión. “La libertad de expresión es imprescindible para que haya un intercambio de opiniones y pensamientos, pero sobre todo es imprescindible y fundamental y necesaria para detectar gilipollas. Solo hay que dejarlos hablar”, dijo. En la parte final de su gran espectáculo habló del miedo y la esperanza. “El miedo espanta la risa y la risa espanta el miedo”, subrayaba.

El final no pudo ser mejor. En un ejercicio de magia, dejando a todos con la boca abierta, Piedrahita regaló un libro a una persona del público. Solicitó que recordará una palabra en su memoria, el libro pasó a otra persona, que también recordó otra palabra y una tercera persona que también memorizó una palabra. Como por arte de magia, Luis Piedrahita acertó dos de las tres palabras memorizadas. Algo que parecía increíble.

Al final, Luis Piedrahita hizo lo que quiso sobre el escenario, ofreció un espectáculo que mantiene en vilo al público durante dos horas, nadie pierde detalle, e incluso hay momentos mágicos y claro está mucha risa. Sin duda, el público se marchó del Teatro Auditorio de Roquetas de Mar, muy fascinado. 

tracking