La Voz de Almeria

Sucesos

Los robos en viviendas aumentan en Almería: 258 casos en verano frente a la bajada en Andalucía

Las bandas itinerantes, las segundas residencias y las largas ausencias explican los datos en la época estival

Robo en una casa

Robo en una casaPixabay

Sara Ruiz
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La puerta se cierra, la llave gira y el silencio se instala en la casa. Agosto acaba de comenzar y miles de almerienses disfrutan ya de unos días de descanso lejos de la rutina. Mientras unos ponen rumbo a la playa y otros regresan al pueblo o viajan a cualquier otro rincón del país, las carreteras continúan recibiendo a miles de vehículos y las segundas residencias vuelven a abrir sus puertas en uno de los meses con mayor movimiento del año.

Solo durante el pasado fin de semana, la Dirección General de Tráfico (DGT) activó un dispositivo especial con motivo del inicio de agosto, un periodo en el que se prevén más de 1,2 millones de desplazamientos por las carreteras andaluzas y más de 104 millones en toda España. Sin embargo, el ir y venir de viajeros, la llegada masiva de turistas y las ausencias prolongadas también tienen otra consecuencia menos visible: las viviendas vacías se convierten en el objetivo de las bandas itinerantes, especialmente en las zonas costeras, para llevar a a cabo robos con fuerza. Por esta razón, Almería es una de las provincias en la que estos sucesos han aumentado en el último año. 

La costa es un reclamo

"La costa es un auténtico vergel para este tipo de delincuencia", explica a LA VOZ José Antonio Diéguez, vicepresidente nacional de la Unión de Cerrajeros de Seguridad (UCES). "Las bandas pasan mucho más desapercibidas y, además, hay muchas viviendas vacías y segundas residencias, algo que multiplica las oportunidades". Según afirma el experto, el problema no se limita únicamente a las vacaciones de verano. La Semana Santa, las ferias y otros periodos festivos también suelen provocar un aumento de este tipo de delitos. "La gente suele ser más cuidadosa cuando se marcha durante mucho tiempo, pero en las ausencias más cortas no siempre toma las mismas precauciones", señala.

Los datos oficiales a los que ha tenido acceso este periódico reflejan esa realidad. Entre junio y septiembre de 2025 se registraron 258 robos con fuerza en domicilios de la provincia de Almería, quince más que durante el mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 243 casos. El incremento, del 6,2 %, coincide con los meses de mayor actividad turística y con un aumento de las ausencias prolongadas, especialmente en las zonas costeras. Sin embargo, el balance anual dibuja una tendencia diferente. En 2024 se contabilizaron 1.152 robos en viviendas en la provincia, frente a los 1.100 registrados en 2025. 

Almería, a contracorriente

Aunque el incremento registrado en Almería fue moderado, la evolución de los datos deja un detalle llamativo. Mientras los robos en territorio almeriense subieron en los meses de verano, la predisposición fue la contraria en el conjunto de Andalucía y también en el resto del país. En la comunidad autónoma andaluza se contabilizaron 3.521 robos con fuerza en viviendas entre junio y septiembre de 2024. Un año después, en 2025, la cifra descendió hasta los 2.914 casos. A escala nacional ocurrió algo parecido. Durante el verano de 2025 se registraron 19.965 robos, casi 2.000 menos que el año anterior.

No obstante, desde UCES advierten de que el problema no radica únicamente en el número de robos, sino también en la vulnerabilidad de muchas viviendas. Para la organización, más del 80 % de las cerraduras instaladas en España ya no cumplen los estándares de seguridad actuales. A ello se suma la antigüedad del parque inmobiliario. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más del 80 % de las viviendas del país se encuentran en edificios construidos antes de 1990 y, en muchos casos, las cerraduras apenas se han renovado desde entonces.

Robos más rápidos

Estos datos también deben contextualizarse con los tipos de robo. Hace años, solían ir acompañados de ruido, cerraduras forzadas y puertas visiblemente dañadas. Hoy, la situación es muy diferente. Los delincuentes utilizan herramientas mucho más sofisticadas y son capaces de actuar en apenas unos minutos. "Las técnicas han cambiado por completo", explica Diéguez. "Los robos son más rápidos, más silenciosos y se producen en mucho menos tiempo. La evolución ha sido enorme en apenas unos años".

El 'bumping' —una técnica de apertura de cerraduras que utiliza una llave modificada y golpes secos para alinear los pistones internos—, el 'impresioning' —una técnica silenciosa y rápida que permite a los ladrones abrir cerraduras y fabricar una copia exacta de una llave usando una lámina de aluminio— y el denominado topolino —una herramienta de cerrajería usada para abrir cilindros de seguridad— son algunas de las tácticas más empleadas en la actualidad. A ello se suma otro problema ya mencionado: la antigüedad de muchas cerraduras instaladas hace décadas y diseñadas para hacer frente a amenazas muy diferentes de las actuales. "La vulnerabilidad es enorme", asegura el vicepresidente de UCES. "Mucha gente se sorprende cuando descubre que el sistema que ha utilizado durante años ya no ofrece la protección adecuada".

Mayor concienciación 

Teniendo en cuenta las cifras, y pesar del aumento registrado el pasado verano en la provincia, los profesionales del sector aseguran que la preocupación por la seguridad de las viviendas es cada vez mayor. Las consultas sobre cerraduras, escudos protectores y refuerzos en puertas y ventanas son cada vez más habituales, especialmente durante los meses estivales. "La gente está mucho más concienciada que hace unos años", explica Diéguez. "Cada vez recibimos más preguntas sobre cómo reforzar la seguridad de las viviendas antes de las vacaciones".

Igualmente, desde UCES recuerdan que no siempre es necesario realizar grandes reformas para reducir los riesgos. Los expertos recomiendan revisar el estado de la cerradura, reforzar los puntos de anclaje de la puerta, mantener cerrados los accesos al jardín y al garaje y proteger las ventanas situadas en las zonas más accesibles. También aconsejan comprobar siempre la identidad y la acreditación de los profesionales que realizan cualquier intervención en la vivienda.

"La diferencia entre una cerradura bien instalada y otra que no lo está puede ser determinante ante un intento de robo", señala el presidente de la organización, José Luis García de Vicuña. Y en un mes en el que miles de puertas vuelven a cerrarse en Almería, esa diferencia puede convertirse en la mejor tranquilidad para quienes se encuentran a cientos de kilómetros de casa.

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