“Me paso el concierto entre lágrimas”: pasión cofrade, saetas, coplas y mantillas para una voz única
Laura Gallego adelanta en Roquetas la Semana Santa el próximo sábado 21 de febrero en el Teatro Auditorio

Laura Gallego, de ‘Saeta y mantilla’ en el Teatro Soho Caixabank de Málaga.
Tres días después del comienzo de la Cuaresma, Roquetas de Mar sonará a Semana Santa gracias a una voz que está revolucionando la copla y que en estos días se llena de pasión y sentimiento cofrade. Laura Gallego (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1991) visita el próximo sábado 21 de febrero, a las 21:00 horas, el Teatro Auditorio de la localidad con su espectáculo ‘Saeta y mantilla’.
“Estoy muy feliz porque es el único concierto cofrade que vamos a hacer este año. He preparado un repertorio exclusivo para Roquetas, con referencias a imágenes que me encantan, como la Virgen de la Amargura y el Cristo del Mar”, cuenta la cantante en una entrevista con este diario.
Durante una hora y media, la jerezana, criada en otra localidad gaditana, Algar, y afincada en Sevilla, realizará, a través de saetas, coplas, sevillanas y otras composiciones cofrades, un viaje por lo que denomina “su Semana Santa”. “He tenido la suerte de vivir muchas: primero por mi lugar de origen, y después porque he conocido muchas Semanas Santas de pueblos, que son muy bonitas”, destaca la artista, ganadora de la segunda edición de ‘Se llama copla’, el concurso de Canal Sur, cuando solo tenía 16 años.
Del espectáculo con el que ahora visita Roquetas —en abril estará en el Maestro Padilla con ‘La última folclórica’— dice que está creado con mucho amor y diseñado para que “la gente se prepare para comer torrijas, comer pestiños y salir a la calle oliendo incienso”.
Entre lágrimas
‘Saeta y mantilla’ mirará hacia las imágenes de las cofradías roqueteras, con guiños a la Semana Santa almeriense, aunque también incluirá temas “reconocidos por el público” e incluso para peticiones de los espectadores. “Ellos me piden que cante y, si tengo suerte y me lo sé, lo hago”, expresa con una simpática naturalidad que es marca de la casa.
El vestuario y la escenografía, con un escenario repleto de velas, crearán un ambiente “íntimo” y de recogimiento que rasgará la garganta de Gallego con una selección de temas que le siguen conmoviendo como la primera vez: “Me paso casi todo el concierto entre lágrimas, intentando controlar la voz; si ya es complicado cantar, imagina cuando estás emocionado”.
Una propuesta que la artista renueva cada Semana Santa y que emociona en cada escenario, más allá de las creencias individuales o de la manera en que cada espectador viva estos días. “No hace falta ser creyente o practicar el catolicismo: lo que mostramos y vivimos en Andalucía es una prueba de arte para los sentidos”, reflexiona.
Ella, por ejemplo, lo experimenta con pasión desde el comienzo de la Cuaresma. “Adoro la gastronomía cofrade, así que desde un mes antes ya estoy comiendo torrijas. Y en casa dando guerra con el incensario”, confiesa.
Cuando llegan los días grandes, no para quieta. “Estoy todo el tiempo de saetas, de balcones, y me encanta vestirme de mantilla, el olor, los encuentros con amigos, las costumbres en familia”. Intenta repartirse por Andalucía para conocer cómo se viva la Semana de Pasión en distintas localidades y “descubrir rincones nuevos”.
Eso sí, hay una fecha inamovible en su calendario. “Los Viernes Santos en Sevilla no me las quita nadie. Desde hace once años le canto a la Esperanza de Triana en su recogida, y ahí no fallo. Mientras mi voz y la hermandad me lo permitan, seguiré haciéndolo”.