Multas y sanciones para las piscinas en mal estado: Pulpí intensifica la vigilancia con drones
El Ayuntamiento advierte de que realizará un nuevo vuelo la próxima semana y aplicará la normativa vigente

Imagen cedida por el Ayuntamiento de Pulpí de una piscina privada del municipio.
Mantener la piscina sucia este año en Pulpí puede salir muy caro. No solo por el evidente problema de salubridad que supone la acumulación de agua estancada en parcelas privadas, sino también por las consecuencias administrativas que ya se han puesto sobre la mesa tras las últimas comprobaciones que se han realizado en el municipio.
Tras el bando municipal publicado el pasado 26 de marzo, en el que se recordaba a los titulares de piscinas su obligación de mantener las instalaciones en condiciones adecuadas para evitar la proliferación de mosquitos, las autoridades locales han verificado mediante un vuelo aéreo, una vez finalizado el plazo establecido, que numerosas piscinas privadas continúan en mal estado.

Imagen de piscinas privadas cedidas por el Ayuntamiento de Pulpí.
Lejos de quedar en una simple advertencia, el Ayuntamiento de Pulpí ha confirmado que la vigilancia se va a intensificar. La próxima semana está previsto un nuevo vuelo aéreo con el objetivo de identificar con mayor precisión aquellas piscinas que siguen sin cumplir con las condiciones exigidas y aplicar de forma estricta, la normativa vigente.
Multas y sanciones
Tal y como ha comunicado el Consistorio pulpileño a través de sus redes sociales, una vez detectadas se activará el procedimiento contemplado en la normativa municipal y en la Ley 7/1985 de Bases de Régimen Local.
El incumplimiento de las obligaciones que pretenden garantizar la salud pública de todos los vecinos no saldrá gratis. Las medidas recogidas en la Ordenanza municipal para la prevención, seguimiento y control de mosquitos y moscas incluyen desde requerimientos individuales y órdenes de ejecución, hasta la imposición de multas coercitivas.
En los casos más graves de abandono, el Ayuntamiento podrá optar por la ejecución subsidiaria, lo cual quiere decir que la administración intervendría directamente para limpiar la instalación, enviando posteriormente la factura de los trabajos al propietario y sin perjuicio de otras responsabilidades legales que pudieran derivarse de esta falta de mantenimiento.
Todo esto se enmarca en la Ordenando municipal que tiene como objetivo reducir riesgos sanitarios en épocas de calor cuando este tipo de instalaciones pueden convertirse en focos de plagas si no reciben un mantenimiento adecuado.