Así permitirá conocer el clima del futuro y de hace 200.000 años en Almería la Geoda de Pulpí
El investigador Fernando Gázquez, de la UAL, explica cómo sus cristales actúan como una especie de "cápsulas del tiempo"

Imagen de archivo de la Geoda gigante de Pulpí.
Que la Geoda Gigante de Pulpí es un tesoro geológico más que reconocido en el mundo es algo que ya conocido. Ahora, una investigación también ha confirmado a este monumento natural como una estación meteorológica del pasado y, por qué no, del futuro.
Lo que hasta hace poco parecía simplemente una maravilla natural única -que no es poco- ha resultado ser también un libro abierto sobre la historia climática de Almería, como acaba de confirmar tras una investigación Fernando Gázquez, profesor y científico de la Universidad de Almería (UAL), responsable del estudio que está cruzando fronteras.
Una de las claves de esta investigación reside en la edad de los cristales. Tras un complejo proceso de análisis en laboratorios de China, al fin se ha logrado confirmar y datar con cierta exactitud que estas estas formaciones nacieron entre 150.000 y 200.000 años atrás en el tiempo.
Como ha explicado el propio profesor durante una entrevista en la Cadena SER Levante, el proceso para obtener esta información puede resultar casi alquímico para los profanos en la materia. "El yeso es un mineral que contiene agua en su estructura. En el momento en el que se forma ese cristal, coge el agua de la disolución y queda inmortalizada. En el laboratorio somos capaces de extraer ese agua calentando el yeso".
Es decir, esa especie de agua 'fosilizada' desde hace milenios es la que hace posible conocer con precisión los cambios en el clima -temperatura y humedad incluidos- que marcaron el entorno de la geoda en el momento de su formación.
Lecciones para el futuro
Saber si llovía en abundancia o no en la provincia de Almería hace milenios no es solo cuestión de curiosidad histórica, sino que también puede serlo de supervivencia futura, ya que según el investigador los datos obtenidos podrían servir para validar cómo se está produciendo y cómo enfrentarnos al cambio climático actual.
"Los modelos son un montón de ecuaciones muy complejas que se lanzan hacia el futuro para predecir, pero para saber que esos modelos funcionan, hay que lanzarlos también hacia el pasado y ver si son capaces de reproducir lo que nosotros obtenemos a partir de estos cristales", ha detallado el profesor de la UAL.
El equipo que ha participado en este estudio espera que para finales de este año o a principios de 2027 se puedan conocer más detalles de ese clima que bañaba el Levante Almeriense cuando el Homo sapiens aún compartía el planeta con otras especies como los Neandertales. La Geoda Gigante de Pulpí, además de ser un espectacular monumento único en el planeta, puede tener la respuesta.