La asociación cultural nijareña que lleva 40 años bailando el fandango celebra su aniversario este fin de semana
Las Refajonas de Níjar, una de las asociaciones más emblemáticas del municipio, celebra este fin de semana su aniversario con música, homenajes y mucho orgullo nijareño

Refajonas bailando
La falda magenta gira, vuela, se contonea. A su compás, el fandango nijareño despierta entre palmas y pasos. Las flores coronan el moño, la peina reluce bajo las luces de la Villa de Níjar y cada lazo bordado es un recuerdo que no se quiere olvidar. Cuarenta años después, las Refajonas de Níjar siguen ahí. Firmes, alegres, orgullosas, llevando la tradición como se lleva lo que más se quiere: de la mano, con mimo y con alma.
Son mucho más que una asociación. Son memoria viva de un municipio entero. En su moño, el arte del esparto. En su falda, la tradición bordada. En sus mantos, el ritmo de quien sabe cómo se baila un fandango nijareño. Y este fin de semana, el 25 y 26 de julio, celebran sus cuatro décadas como mejor saben hacerlo: bailando, cantando, recordando. Porque para ellas, la cultura no se guarda en un cajón: se luce, se baila, se vive.

Cartel que anuncia el 40 aniversario de Las Refajonas de Níjar
Donde empezó todo: seis mujeres, un propósito
Todo comenzó con seis mujeres, como recuerda para LA VOZ la concejala de cultura de Níjar, María Jesús López Rull. Seis nijareñas decididas a recuperar lo que empezaba a olvidarse: “Ellas preguntaron a las mayores del pueblo. A Carmencica Navarro, a Remedios Herrero, a María Josefa Ortiz… Querían reconstruir el traje, el peinado y rescatar el fandango de Níjar”, explica López.
También Mari Carmen Salinas, refajona desde los doce años y presidenta de la asociación desde 2023, reconoce ese origen lleno de admiración y respeto: “Ellas acudieron a las fotos, a lo que se recordaba para poder mantener viva una tradición que se estaba diluyendo”. Las voces sabias de las abuelas, cualquier vestigio del traje típico, los recuerdos. Todo sirvió para traer al presente la cultura nijareña original.
Cuando el peinado es historia y la falda, arte
Nada en el atuendo de las refajonas es casual. Ni fácil. Ni moderno. Ni similar a nada. Todo lleva tiempo, lleva historia, lleva manos que conocen a la perfección cada detalle. Si se comienza por el peinado, este es, en palabras de Salinas, “un reflejo del esparto que hacían nuestros mayores”. Un moño de ocho cabos con peina, dos tortas laterales a modo de pleita y coronado con flores de colores y una enredadera natural que lo remata con frescura y autenticidad. Único en la provincia.
El traje, igual de elaborado, mezcla texturas, colores y simbolismo: falda magenta, camisa celeste, lazos bordados, mantón de Manila, gargantillas y collares. Una joya textil que no solo se viste: se cuenta. Y como todo lo valioso, no siempre es fácil de conservar.
“Ahora es más difícil encontrar algunos elementos en las mercerías”, comenta Salinas. “Nos ha costado hacer trajes nuevos para las chicas jóvenes. Son cosas antiguas, complicadas de conseguir”. Pero, quizá, esa misma dificultad es prueba de que la tradición sigue viva: si hay nuevas refajonas que los necesitan, es que existe relevo generacional.

Refajonas de Níjar y la concejala de Cultura
Un aniversario con todo el alma
Y como cuarenta años no se cumplen todos los días, las Refajonas de Níjar han preparado, junto con el Ayuntamiento del municipio y la Concejalía de Cultura, una celebración que refleja lo que son: música, raíz y comunidad. Los días 25 y 26 de julio, el Aparcamiento de Los Garridos, en la Villa de Níjar, a partir de las 22:00 horas, se llenará de folclore, cariño y recuerdo.
El viernes tendrá lugar el espectáculo ‘Flamenco ayer y hoy’, y el sábado será el turno de ‘Regional de siempre con las Refajonas’. Pero no será solo fiesta. Como ha adelantado su presidenta, también habrá homenajes: “Hemos conseguido reunir a las seis fundadoras y a los profesores que han acompañado a la asociación a lo largo de estos años. Queremos darles las gracias, reconocer su legado”. Y no acaba ahí. Como ha confesado para LA VOZ, será un año de actividades por el aniversario.
Donde todo vuelve a empezar
Historia viva. Recuerdo. Legado. Por todo lo que representa cada una de las refajonas que compone esta asociación, Salinas tiene claro cómo están viviendo estas fechas: “Estamos felices de ver cómo crece, cómo las jóvenes se unen, cómo apuestan por algo tan nuestro”. La concejala de Cultura también lo resume con certeza: “Las Refajonas son un referente cultural y social en Níjar. Un símbolo que nos representa dentro y fuera del municipio”.
Este fin de semana, Níjar vuelve a sus orígenes. La Villa será testigo del reencuentro con sus raíces. Con el germen de una tradición que seis mujeres rescataron del olvido y que hoy se mantiene viva en cada bordado, en cada moño y en cada paso de fandango. En cada lugar en el que actúan, en la provincia o en cualquier rincón de España, las Refajonas portan con orgullo la bandera de lo suyo. De lo nijareño. Cuarenta años después, siguen bailando como el primer día. Con amor, con arte y con el alma puesta en cada giro.