Un vecino de Huércal recupera con ayuda de Facua el dinero de unas placas solares que nunca le instalaron
CaixaBank cancela el préstamo y le devuelve todas las cuotas abonadas, por valor de 546 euros, tras la quiebra de Social Energy

El secretario general y portavoz de Facua, Rubén Sánchez, asegura que en Almería hay más afectados por el cierre de la empresa.
Un vecino de Huércal de Almería ha conseguido recuperar los 546 euros que había pagado para la instalación de unas placas solares en la vivienda de su madre, que nunca llegaron a instalarse debido a la quiebra de la empresa que había contratado, Social Energy.
El usuario ha logrado la cancelación del préstamo y la devolución de las siete cuotas abonadas, un total de 546 euros, gracias a la intervención de Facua Almería y su equipo jurídico.
Como informa Facua-Consumidores en Acción, Rubén, vecino de Huércal de Almería, contrató en octubre de 2025 con Social Energy la instalación de unas placas solares en la vivienda de su madre. Debido al elevado coste, que ascendía a 6.800 euros, decidió financiar la operación con CaixaBank, lo que elevó el importe total a 9.369,60 euros tras añadir intereses y otros gastos.
Tras la firma del contrato, empezó a abonar una cuota mensual de 78 euros. Pero pasó el tiempo y la empresa no comenzaba los trabajos ni respondía a los intentos del cliente por contactar con ella.
Hasta que en marzo de este año, Social Energy se declaró en quiebra y entró en concurso de acreedores, “dejando a cientos de afectados por toda Andalucía con instalaciones de placas solares pagadas y a medio realizar o directamente sin empezar”, según Facua.
Más almerienses afectados
Entre estos afectados habría más almerienses, incluso algunos que también han recurrido a Facua para intentar recuperar el dinero abonado, según ha manifestado a La Voz de Almería Rubén Sánchez, secretario general de la organización de consumidores.
En este caso, el usuario de Huércal se dirigió a la administración concursal para comunicarle su situación y, en paralelo, acudió a Facua Almería para pedirle ayuda y reclamar a CaixaBank la paralización de la financiación, dado que el fin para el que se había contratado, la instalación de las placas solares, no iba a producirse.
El equipo jurídico de la asociación se dirigió a la entidad bancaria para reclamar la cancelación de la financiación y la devolución de las siete cuotas que el usuario había pagado hasta ese momento.
En su escrito, Facua Almería recordaba que el artículo 29 de la Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo, señala que para créditos contratados “exclusivamente para financiar un contrato relativo al suministro de bienes específicos”, el consumidor podrá pedir su finalización en caso de que “los bienes o servicios objeto del contrato no hayan sido entregados en todo o en parte, o no sean conforme a lo pactado en el contrato”.
En su respuesta, la entidad bancaria atendió la reclamación de la asociación, señalando que procedía a “anular la operación de financiación, quedando así el contrato cancelado” y que devolvería las siete mensualidades por importe de 78,08 euros cada una, resultando un total de 546,56 euros. “Rubén ya ha recibido el dinero”, destaca Facua.
La importancia de recurrir a una asociación
Su secretario general subraya además la importancia de acudir a una asociación de consumidores en situaciones similares, puesto que, según afirma, tanto en Almería como en el resto de España se están recibiendo en los últimos meses “muchas reclamaciones de víctimas de cierres o quiebras de empresas de este sector, pero también de otros, pues han cerrado multitud de clínicas de estética u odontológicas, por ejemplo”.
Rubén Sánchez distingue dos situaciones muy diferentes respecto a la posibilidad real de recuperar el dinero tras la quiebra de una empresa: por un lado, el de quienes pagaron al contado y, por otro, quienes financiaron el servicio. “Los que lo financiaron tienen la ventaja de que pueden exigir que les devuelvan el dinero ya pagado y que les anulen el contrato, como ha sucedido en este caso a Rubén. En cambio, los que pagaron al contado tienen que ir al concurso de acreedores, y ver si hay algo de dinero para ellos”, explica. Y en la mayoría de los casos, especifica, quienes pagan al contado tienen muchas menos posibilidades de recuperar el dinero.
Sánchez añade que acudir en estos casos a una asociación de consumidores, “preferentemente a Facua, claro”, precisa, tiene una gran ventaja: “Si te ven solo, parten de que no tienes recursos para defenderte y te toman a pitorreo. Si vas con una asociación, lo primero que se plantea la financiera es: o devuelvo el dinero o me van a llevar a tribunales, me van a condenar y además voy a tener que pagar las costas, con lo cual no me merece la pena”.
En el caso de quienes, como Rubén, han solicitado un préstamo a un banco, el trámite es sencillo, como expone el portavoz de Facua. Lo habitual es remitir un escrito a la entidad financiera informándole de que el servicio ha dejado de prestarse y reclamar tanto la cancelación del contrato como la devolución de las cantidades abonadas por los servicios no prestados.