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El Ejido

Las emotivas palabras de Meryem Oulad, la abogada tiroteada en El Ejido: "Las cicatrices me recuerdan que sigo aquí"

La joven letrada ha escrito una carta por el Día de la Abogacía Joven

Meryem Oulad, abogada que fue tiroteada en El Ejido.

Meryem Oulad, abogada que fue tiroteada en El Ejido.La Voz

Miguel Antonio Rodríguez Cárdenas
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Meryem Oulad, la abogada de 28 años que resultó gravemente herida tras recibir un disparo en El Ejido el pasado mes de julio, ha hablado de un suceso que conmocionó a la provincia.

Lo ha hecho a través de una emotiva carta con motivo del Día de la Abogacía Joven, en la que reivindica su vocación, agradece el apoyo recibido y lanza un mensaje claro tras lo acontecido hace ahora más de tres meses: "Un disparo no cambiará mi pasión por la abogacía".

La letrada, especializada en Derecho Penal y Extranjería, permaneció ingresada en estado grave después de ser atacada presuntamente por un antiguo cliente. La investigación policial sostiene que el agresor, quien fue detenido en Murcia cuando intentaba huir en tren, utilizó un arma de fuego del calibre 32 y continúa siendo uno de los episodios más impactantes sufridos por la abogacía almeriense en los últimos años.

Sin embargo, en el texto difundido con motivo de esta jornada profesional, Oulad apenas habla del miedo. Lo hace de resiliencia, de vocación y de la decisión de seguir adelante pese a las secuelas físicas y emocionales que dejó aquel ataque. "El 15 de julio de este año, en Almería, sufrí una agresión con arma de fuego por ejercer mi profesión", recuerda la joven letrada, quien rememora un episodio que, explica, "ha cambiado" su vida y que ha dejado "cicatrices en el cuerpo y también heridas que no siempre se ven".

Pero es precisamente en esas marcas donde encuentra ahora un nuevo significado. "Al principio, mirarlas me hacía revivir lo ocurrido y preguntarme por qué había tenido que pasarme a mí. Con el tiempo, mi manera de contemplarlas ha cambiado. No porque el dolor haya desaparecido, sino porque me recuerdan que sigo aquí", cuenta Oulad.

"Un disparo no cambiará mi pasión"

De este modo, la carta recorre buena parte de la trayectoria de una joven profesional que decidió abrir su propio despacho nada más superar el examen de acceso a la profesión. Una decisión que tomó, explica, pese a la incertidumbre, la falta de experiencia y las dudas que a menudo genera la juventud en un sector tan competitivo. "Sabía que tenía muchísimo por aprender y que habría días difíciles, pero también tenía claro que no quería renunciar a mis sueños por miedo", relata.

Pero ahora, tras un suceso como el que sufrió en julio, si algo tiene claro es que el ataque  no ha logrado apartarla del camino que siempre quiso recorrer. "Las cicatrices van a ser mis compañeras de viaje para siempre, pero también el recordatorio de que aquel ataque no ha conseguido arrebatarme mi identidad, mis sueños, ni mi vocación. Sigo siendo la misma mujer que un día decidió dedicar su vida a la abogacía. Soy abogada", subraya.

El apoyo de sus compañeros de profesión

Más allá de la experiencia personal, Oulad aprovecha la carta para agradecer el respaldo que recibió durante los momentos más difíciles de su recuperación. Un reconocimiento dirigido especialmente a compañeros y compañeras de profesión que estuvieron a su lado tras el atentado. "Me recordasteis que la abogacía no es solo una profesión que compartimos, sino también una comunidad capaz de tender la mano cuando más la necesita", señala.

La joven también reivindica el papel social de los abogados, especialmente de quienes acompañan a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad o injusticia. Una visión que, reconoce, se ha visto reforzada después de convertirse ella misma en víctima. "Quizá vivir una injusticia tan profunda te hace comprender todavía mejor lo importante que es contar con alguien dispuesto a escucharte, defenderte y luchar por tus derechos", reflexiona.

La carta concluye con un mensaje dirigido a los nuevos profesionales: no dejarse paralizar por el miedo, confiar en sus capacidades y perseverar pese a las dificultades. Unas palabras que cobran un significado especial viniendo de quien ha tenido que reconstruir su vida después de sobrevivir a un disparo.

Tres meses después de aquel ataque que puso en vilo a la provincia, Meryem Oulad vuelve a presentarse ante todos con la misma definición con la que cierra su relato y con la que resume toda una forma de entender su profesión: "Soy abogada".

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