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El Ejido

Pinos secos, procesionaria y jardines deteriorados: la denuncia de un grupo de vecinos de Almerimar

Los residentes de Velas Blancas alertan de la pérdida de vegetación y reclaman un mayor mantenimiento

Una de las zonas descuidadas de la urbanización.

Una de las zonas descuidadas de la urbanización.La Voz

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Durante años, pasear por la urbanización Velas Blancas era hacerlo entre pinos, jardines y amplias zonas verdes que la convirtieron en una de las comunidades residenciales más reconocibles de Almerimar. Sin embargo, parte de sus propietarios consideran que esa imagen se está deteriorando a pasos agigantados. Por ello, un grupo de vecinos ha decidido denunciar públicamente el estado de algunas de las zonas ajardinadas del complejo residencial, donde aseguran que numerosos pinos presentan signos de desecación, han aparecido plagas de procesionaria y se han perdido importantes superficies de vegetación en los últimos años.

Según explican, el problema no es nuevo y se habría agravado progresivamente debido a una falta de riego y mantenimiento que, a su juicio, amenaza uno de los principales atractivos paisajísticos de Velas Blancas. "Esto siempre ha sido una zona rica en vegetación, con árboles por todos lados. Era prácticamente el pulmón de Almerimar", explican. Además, advierten que la situación ha llegado a tal punto que "los pinos están llegando a tal punto de desecación que algunos han comenzado incluso a desprender raíces".

Riesgo para la seguridad

La preocupación vecinal va más allá del aspecto estético. Según explican, algunos árboles secos situados en el talud que separa la urbanización de la calle Alcor ya tuvieron que ser retirados tras detectarse riesgo de caída hacia la vía pública.

Los residentes afirman que el Ayuntamiento intervino para advertir de la situación, lo que derivó en la retirada de parte de la vegetación más deteriorada. Sin embargo, consideran que el problema de fondo sigue sin resolverse: "Se han quitado algunos árboles secos, pero hay muchísimos pinos que continúan deteriorándose. Nos preocupa que, con un episodio de viento fuerte o lluvias intensas, pueda producirse algún incidente", señalan.

Entre las consecuencias que denuncian se encuentra también la proliferación de procesionaria. Los vecinos sostienen que la falta de agua y el debilitamiento de los árboles favorecen la aparición de esta plaga, con los riesgos que ello supone para personas y animales domésticos.

Según relatan, el sistema de riego existe y cuenta incluso con instalaciones de goteo en numerosas zonas del complejo, pero aseguran que durante largos periodos ha permanecido inactivo o funcionando por debajo de las necesidades reales de la vegetación.

Un problema que no es nuevo

Los residentes sitúan el origen del deterioro varios años atrás. Aunque algunos propietarios no residen de forma permanente en la urbanización, afirman haber observado un empeoramiento progresivo con el paso del tiempo: "Llevamos viendo la dejación desde hace aproximadamente cinco años", aseguran.

La preocupación comenzó a trasladarse de forma más organizada hace unas semanas, coincidiendo con una asamblea de propietarios en la que se abordó el estado de los jardines. Según explican, desde entonces se han iniciado algunas pequeñas actuaciones, como la reposición de césped en determinadas zonas y un aumento de los tiempos de riego. No obstante, consideran que estas medidas llegan tarde y además resultan insuficientes para revertir todo el deterioro acumulado durante estos años en los que todo estuvo completamente descuidado.

Otra de las zonas de la urbanización que ha perdido la vegetación casi por completo.

Otra de las zonas de la urbanización que ha perdido la vegetación casi por completo.La Voz

Así, el asunto ha generado un creciente malestar entre parte de los vecinos, que cuestionan que las cuotas comunitarias no se estén traduciendo en resultados visibles: "Estamos pagando nuestras cuotas y no vemos el estado que debería tener una urbanización de estas características", lamentan. Por este motivo, algunos amenazan incluso con dejar de pagar estas cuotas.

Los residentes también sostienen que la pérdida de vegetación afecta al valor de las viviendas: "Cuando alguien habla de Velas Blancas cada vez se escucha más que está descuidada. Eso termina repercutiendo en la imagen de la urbanización y en la depreciación de las propiedades", sostienen.

Con todo el problema expuesto, los vecinos insisten en que no buscan una transformación radical del complejo, buscan recuperar el mantenimiento que históricamente había tenido. Consideran que actuar ahora evitaría inversiones mucho mayores en el futuro: "Lo lógico es conservar lo que ya existe. Si se deja perder toda esta vegetación, el coste de recuperarla será muchísimo más elevado", afirman.

Por ello, reclaman a los responsables de la gestión de la comunidad una mayor implicación y un plan de actuación que garantice el mantenimiento de las zonas verdes y la supervivencia de un arbolado que, aseguran, forma parte de la identidad de Velas Blancas y de Almerimar.

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