La Voz de Almeria

El Ejido

La planta de aguas de la Balsa del Sapo eleva hasta los 12,4 millones su coste tras una modificación

Cambios solicitados por la Comunidad de Regantes Sol y Arena para mejorar la "optimización funcional, energética y operativa de la instalación"

Archivo - Un vertido de agua en la zona de invernaderos de Almería.

Archivo - Un vertido de agua en la zona de invernaderos de Almería.

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El proyecto para la construcción de una nueva planta de tratamiento de aguas de riego en la Balsa del Sapo, en la comarca del Poniente almeriense, ha elevado su coste hasta los 12.448.325,56 euros tras aprobar una modificación presupuestaria a esta actuación que se adjudicó el pasado mes de octubre a la UTE Espina Obras Hidráulicas, S.A.U. - Jarquil Construcción, S.A.

La modificación se efectúa a partir de los cambios solicitados por la Comunidad de Regantes Sol y Arena para mejorar la "optimización funcional, energética y operativa de la instalación" a partir de circunstancias no previstas que, según recoge la documentación, han hecho aumentar el precio final en 1.369.011 euros, esto es, 12,36 por ciento más.

La actuación prevé una producción mediante un sistema de osmósis inversa de hasta 6.421 metros cúbicos al día de agua regenerada para atender los cultivos de hasta cuatro municipios de la zona "al menor coste posible". Esto forma parte del plan de modernización de regadíos promovido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) con la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa).

Promovida por la comunidad de regantes Sol y Arena, la actuación busca un nuevo recurso para abastecer a unas 6.600 hectáreas de regadío en los términos municipales de El Ejido, La Mojonera, Roquedas de Mar y Vícar, y a su vez salvaguardar el acuífero superior de la Balsa del Sapo.

De este modo, se pretende "maximizar" el uso de los recursos disponibles mediante aguas regeneradas con un tratamiento previo para dotarlas de cierta calidad y conseguir su aprovechamiento, según recoge el proyecto consultado por Europa Press.

En este sentido, se espera que la planta permita dotar de recursos hídricos suficientes a la zona y, a la vez, controlar la cota de la lámina de agua de la Balsa del Sapo para dar una "mayor seguridad" a los vecinos y construcciones de Las Norias de Daza, en donde se ubica, ante eventuales desbordamientos.

El proyecto también tiene como objetivo reducir las emisiones actuales de gases efecto invernadero en la gestión y control de la cota de la lámina de agua, que actualmente se controla mediante bombeos al mar. Para ello, se contempla la incoporación de sistemas de producción de energía renovable para su autoconsumo.

La actuación, además, conseguirá "mejorar las condiciones de la flora y fauna de la Balsa del Sapo" y aprovechar la concesión que dispone la comunidad de regantes Sol y Arena para la extracción de 3,4 hectómetros cúbicos al año.

La propia entidad recuerda que la Balsa del Sapo lleva varias décadas provocando "situaciones de inseguridad y afecciones" para su entorno, por lo que se hace necesario reducir la cota del nivel de la lámina de agua por exceso de agua, si bien la misma no puede ser aprovechada para la agricultura de la zona por sus características.

En concreto, la salinidad del agua junto con la detección de microorganismos, microalgas, compuestos químicos y otros sólidos en suspensión hacen preciso un tratamiento previo del líquido para su aprovechamiento, si bien mientras tanto la laguna se mantiene bajo control mediante el bombeo al mar de forma continua de un volumen determinado de agua para evitar que sus balsas se desborden.

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