La Voz de Almeria

El Ejido

“He sido yo”: así fue la detención del joven marroquí acusado de matar a Antonio Campos

El presunto asesino y su víctima se conocían  y habían tenido contacto previo a través de llamadas telefónicas

Calle Mirasol, donde se halló el cuerpo sin vida de Campos.

Calle Mirasol, donde se halló el cuerpo sin vida de Campos.M. R. C.

Miguel Antonio Rodríguez Cárdenas
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Casi 12 horas estuvo Hamid conduciendo por distintos puntos del municipio de El Ejido con el cadáver de Antonio Campos en el maletero del Volkswagen Passat blanco en el que había desaparecido el historiador virgitano. 12 horas en las que realizó desconcertantes movimientos tanto a bordo del vehículo como caminando, todo hace indicar, desde la calle Mirasol hasta la vivienda en la que residía, también en el barrio ejidense de San Agustín.

Una vivienda en la que fue detenido tan solo tres días después del crimen, el miércoles 1 de octubre, y en la que Hamid, el joven marroquí de 23 años que permanece en prisión como único responsable del crimen del funcionario del Ayuntamiento de El Ejido, residía junto a su padre. Una vivienda en la que se produjeron las únicas palabras que lo inculpan y que salieron de su propia boca: "He sido yo". Las únicas palabras que pronunció, pues después ante los investigadores y ante el juez, Hamid se negó a declarar en varias ocasiones.

"He sido yo". Así lo confesó a los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil que fueron a detenerlo a una vivienda ubicada a tan solo 200 metros de donde tres días antes había abandonado el coche de Antonio Campos con el cadáver del devoto virgitano dentro y en la que Hamid residía junto con su padre. Una vivienda en la que, además, fue hallada la camisa blanca que vestía cuando, presuntamente, mató a Antonio Campos. Aunque, cabe destacar, en el sumario no se recoge si en esta había prueba alguna que incrimnara al joven.

Llamadas de teléfono

Hasta esa casa de la barriada ejidense había llegado seis meses antes desde el Norte de España. Fue, desde la provincia de Burgos, de donde huyó medio antes el marroquí por una denuncia por violencia de género y fue a parar, sin saber lo que ocurriría unos meses después, a la casa de su progenitor en San Agustín.

Pero en algún momento, por razones que aún se desconocen y que no están recogidas en el sumario al que ha tenido acceso el abogado de la familia de Antonio Campos, Antonio Relaño, los caminos del funcionario del Ayuntamiento de El Ejido y del joven marroquí se cruzaron. Así lo ponen de manifiesto las diversas llamadas que en los días previos al crimen habían intercambiado el presunto asesino y su víctima. Llamadas telefónicas, cuyo contenido se desconocen, pero que ponen de manifiesto, al contrario de lo que siempre había defendido la familia del virgitano, que agresor y víctima se conocían.

Queda por discernir qué tipo de relación mantenían Hamid y Campos, pero, según ha podido saber este periódico, no estaría relacionada con el trabajo del funcionario en el Ayuntamiento de El Ejido, quien trabajaba en inmigración y con los padrones. Sí pudiera ser que existiera algún tipo de relación personal, una hipótesis que cobra fuerza cuando se conoce ahora el intercambio de llamadas y que habían quedado esa noche del sábado 28 de septiembre para verse. "Antonio y ese chico quedaron ese sábado en verse en San Agustín", explican a LA VOZ fuentes de la investigación.

Aplicaciones de citas

Además, en este sentido, cabe destacar que el sumario recoge que Antonio Campos tenía algún perfil en aplicaciones de citas, pero, en cambio, no aparece reflejado que su presunto asesino también estuviera registrado en estas aplicaciones, por lo que no se conoce con exactitud si estas pudieran haber sido el lugar en el que se conocieron.

Pero no es la única duda, pues hay otra a la que los investigadores no dan respuesta y que sigue desconcertando al abogado de la familia de Antonio Campos, Antonio Relaño: ¿Actuó solo Hamid? La duda radica, principalmente, en dos cuestiones. 

La primera, que Antonio Campos medía casi dos metros de estatura y era corpulento y se hace complicado pensar que una sola persona hubiera podido golpearle hasta la muerte, maniatarlo e introducir el cadáver en el maletero del coche.

La segunda, una llamada recibida por familiares de Antonio Campos. Según ha podido saber LA VOZ, en esta llamada alguien anónimo habría asegurado que Hamid no estaba solo y que la noche de los hechos, él estaba en el interior del coche pero fuera "había otros dos hombres". 

Una situación que no está contemplada en el sumario recibido por el letrado Relaño, aunque, cabe destacar como este asegura a este periódico, que no lo ha recibido completo. "Está la pieza principal pero faltan las piezas separadas", explica. Y en estas, que recibirá esta misma semana, podrían venir más detalles en torno al crimen para arrojar más luz aún sobre lo ocurrido en la noche del sábado 27 de septiembre y la madrugada del domingo 28 en el núcleo urbano ejidense de San Agustín.

Por ahora, lo que sí es seguro, es que Hamid, el joven marroquí de 23 años, se encuenta en El Acebuche tras haber sido enviado a prisión provisional comunicada y sin fianza por el Juzgado de Instrucción Número 3 de El Ejido.

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