Cómo un palacete burgués del siglo XIX de Almería ha recuperado "un pedazo de su alma"
La Casa Figueras se ha sometido a una restauración integral para recuperar sus valiosas pinturas murales

La Casa Figueras abre sus puertas tras su rehabilitación.
“Un pedazo de su alma”. Eso es lo que ha recuperado este lunes el municipio de Cuevas del Almanzora. Con esas palabras definía el alcalde cuevano, Antonio Fernández, la reapertura de la histórica Casa Figueras, un emblema del siglo XIX que ha vuelto a abrir sus puertas tras un delicado e intenso proceso de restauración que ha podido recuperar gran parte de su riqueza artística originales, especialmente sus valiosas pinturas murales.
El edificio, situado en pleno centro histórico de Cuevas del Almanzora, junto a la Plaza de la Encarnación, es uno de los ejemplos más significativos del palacete burgués y, además, actualmente alberga el Museo del Poeta Sotomayor.
Sin embargo, el camino hasta el día de hoy no ha sido sencillo. El histórico inmueble arrastraba desde hace años las consecuencias de una rehabilitación realizada en el año 2.000 que supuso, según los especialistas, un auténtico “trauma”. Aquella intervención eliminó numerosos elementos decorativos de valor, como zócalos y papeles pintados, y repintó paredes y techos cubriendo las pinturas originales que habían caracterizado durante décadas el interior del palacete.
Restauración integral
La actuación que se ha presentado este lunes ha permitido revertir en parte ese daño y devolver el protagonismo a uno de los grandes tesoros del edificio: sus pinturas murales modernistas. Además, los trabajos no solo han recuperado parte de la decoración, sino también asegurar la estabilidad estructural del inmueble y su preservación a largo plazo. Una restauración que ha sido proyectada y dirigida por el arquitecto municipal, Ismael Motos, y que ha contado con una inversión de más de 250.000 euros.

Corte de cinta inaugural de la restauración de la Casa Figueras de Cuevas del Almanzora.
Durante el acto, el propio arquitecto ha explicado algunos de los aspectos técnicos que se han llevado a cabo en la rehabilitación. Lo primero en realizar fue “la consolidación del techo”. “Lo que se ha hecho es coser esa grieta con unas barras de fibra de carbono que lo que hacen es darle estabilidad y sellar todas esas grietas” señala.
La recuperación de las pinturas murales fue otro punto clave, en el que se ha mantenido el respeto absoluto al material original: “Aquí cada centímetro de pintura cuenta. Sabemos que se tienen que reintegrar pero queremos que esté por completo todo lo que podamos recuperar”. De hecho, en zonas de la galería donde el soporte estaba prácticamente desprendido, las piezas se fijaron con papel japonés, bajándolo a la mesa de trabajo para tratarlo y volviendo a colocarlo más tarde en su ubicación original.
Pero la restauración ha ido mucho más allá de lo puramente estético. Para ello también se han restaurado los monumentales ventanales de madera y sustituido el acristalamiento quebrado en el casetón de la escalera, devolviendo la luz natural al patio de luces.
Asimismo, se han resuelto los graves problemas de filtraciones desde las cubiertas para garantizar que las pinturas no vuelvan a correr peligro y se ha realizado una limpieza manual exhaustiva de los soldados de la baldosa hidráulica y de mármol blanco de Macael, entre otras.
El renacer de la “joya de la corona”
Uno de los espacios más especiales es el patio de luces. Los trabajos han devuelto la vida a “Crepúsculo”, el fresco de 1902 de A. Fernández Navarro protagonista de este espacio que es “una preciosa composición en la que la Noche y el Día, felices estudios del desnudo, se agrupan”, según apunta el cronista oficial Enrique Fernández Bolea.
El acto de reapertura de la emblemática Casa Figueras contó con la presencia de diversas autoridades como el subdelegado del Gobierno, José María Martín, quien subrayó que, a pesar de ser “una actuación pequeña” es “importantísima por lo que supone”.
Igualmente, el delegado de Cultura de la Junta de Andalucía en Almería, Juan José Alonso, invitó a todos los almerienses a visitar la casa para “observar el encanto de sus techos”, mientras que el presidente de la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, Domingo Fernández, abogó por “seguir trabajando para que el patrimonio del Levante, que es mucho y muy rico y diverso, siga así”.
Así, tal y como mencionó el alcalde cuevano, “al abrir de nuevo las puertas de la Casa Figueras, no estamos simplemente inaugurando una obra de arquitectura y arte, estamos devolviéndole a Cuevas del Almanzora un pedazo de su alma que el tiempo, injustamente, había intentado empañar”.