Adiós a una gasolinera ubicada en el centro de un pueblo de Almería, testigo de las últimas décadas
Los trabajos para el desmontaje de la instalación arrancaron semanas atrás y ya han finalizado

La gasolinera antes de su desaparición (izquierda) y la calle sin ella tras su desmantelamiento.
Lo que antaño era habitual se está convirtiendo, cada vez más, en algo residual. Las gasolineras en pleno casco urbano de los municipios y junto a viviendas siguen existiendo, incluso se ha producido la apertura de alguna en los últimos años, aunque la normativa cada vez más estricta está llevando la proliferación de este tipo de servicio a las afueras de los municipios y hasta otros puntos alejados de núcleos de población.
En el municipio de Albox permanecía abierta hasta hace poco una de esas gasolineras que formaban parte del paisaje urbano y del día a día de los vecinos. Enclavada entre la calle Ramón y Cajal y la carretera de la Estación, este pequeño inmueble ha sido testigo directo de las últimas décadas en la localidad albojense. Hasta esta semana.
Así, en los últimos días han finalizado los trabajos para el desmantelamiento completo de esta pequeña gasolinera. Las tareas para ello comenzaron semanas atrás y ya han llegado a su final, a falta del arreglo correspondiente del firme.
Por lo tanto, el céntrico espacio que ocupaba la gasolinera ha pasado a formar parte del dominio público, situado en una zona donde el tránsito tanto de vehículos como de peatones es muy elevado.
Lo cierto es que la proximidad de estas instalaciones a numerosas viviendas y junto a bloques de edificios hace difícil imaginar que hoy en día pudiera levantarse una estación de servicio en una ubicación similar, aunque las limitaciones para ello suelen variar dependiendo de la comunidad autónoma en cuestión e incluso de cada localidad, según lo especifique su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).