Francisco Góngora culpa a la Junta del estado “tercermundista”de algunos colegios
Con una población escolar de 18.000 alumnos, El Ejido es el municipio de la provincia con más aulas prefabricadas

En la imagen, Francisco Góngora acompañado por los concejales de Cultura, Hacienda y Urbanismo
El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora fue muy crítico con la labor que, en materia educativa y en el municipio, está realizando la Junta de Andalucía. Una rueda de prensa convocada para hablar, en principio, de los problemas del CEIP Almerimar -falta de plazas para niños de tres años, demoras en la ampliación del centro, etc.- sirvió al equipo de gobierno para hacer un profundo repaso de las deficiencias, muy numerosas a tenor de lo explicado ayer, en distintos colegios del municipio. Góngora calificó, incluso, de “tercermundista” la situación del colegio público de Matagorda, en el que, además, se han producido numerosos robos de material y destrozos de mobiliario en fechas recientes.
“Es una falta de planificación (de la Junta) y de dotar partidas presupuestarias suficientemente para tener, no ya plazas educativas, sino centros adaptados a las necesidades que tienen los escolares. Que no haya una educación de primera ni de segunda ni de tercera como tenemos aquí en El Ejido. Como el Sol y Mar de Matagorda, que es tercermundista. Eso sí me lo pueden poner entrecomillado porque lo digo yo”, apostilló.
Junto a Góngora, la concejala de Cultura, Julia Ibáñez, hizo un recuento de los déficits que acumulan buena parte de los centros. Señaló, primero, que El Ejido ostenta el dudoso honor de ser el municipio que más aulas prefabricadas tiene de toda la provincia, con más del 51%. Después, que hay colegios que necesitan reformas integrales “porque nunca se han hecho o porque las que se han realizado han sido incompletas”, dijo. Citó el caso del CEIP Diego Velázquez o, de nuevo, del Sol y Mar de Matagorda. “Es lamentable la situación en la que estudian estos alumnos”, apuntó. También, explicó, hay centros que no se ajustan a la normativa de evacuación y accesibilidad y colegios que arrastran, además, otras necesidades como más plazas de comedor, la puesta en marcha de aulas matinales o una preocupante falta de personal docente.
En este punto, Ibáñez mostró su malestar con la Junta de Andalucía por la progresiva desaparición de mediadores interculturales en un municipio que cuenta con más de un treinta por ciento del alumnado de origen extranjero. “Los profesores nos reclaman que las aulas temporales de adaptación lingüística funcionen al cien por cien porque los niños y sus familias lo necesitan”, expuso. Sin ir más lejos, señaló que hace apenas unos días en un centro de El Ejido -no dijo cuál- había niños de 3 y 4 años que no hablan “ni una sola palabras de español”. “Los profesores tienen que hacer un esfuerzo continuo todos los días para poder trabajar con estos alumnos y sus familias”, recalcó.
En El Ejido estudian en 52 centros educativos un total de 18.000 alumnos. El municipio cuenta, además, con 769 unidades educativas financiadas con fondos públicos, 73 de ellas en colegios privados. Ibáñez hizo hincapié en estos datos para recordarle a la delegación provincial de Educación su “envergadura” e “importancia”. “Tanto como para que (la Junta) adquiera un compromiso firme en materia educativa no solo en infraestructuras, sino también en recursos humanos”, apuntó la concejal de Cultura.
El equipo de gobierno explicó también al detalle la modificación de planeamiento por la que optó la Junta de Andalucía, junto a la AMPA y la Plataforma Ciudadana por la Educación en Almerimar para realizar la ampliación del centro, a pesar de que, como señaló Góngora, “existían terrenos disponibles para llevar a cabo la construcción de un colegio”.
A este respecto, el alcalde recordó que, cuando se tomó esa decisión, el año pasado, el consistorio advirtió de la demora que podían tener las obras puesto que la ampliación suponía una modificacion del PGOU. “Se accedió a esa modificación porque así nos lo pidieron los padres, la Plataforma y la propia delegación. Ahora no nos valen excusas porque el Ayuntamiento está haciendo sus deberes tramitando toda la documentación necesaria, pidiendo que se agilicen los trámites y estando en todo momento encima de ello”, argumentó el alcalde. Góngora achacó toda la problemática “a la falta de planificación de la delegación”.