Los almerienses escogen aún el nombre del abuelo al ir a bautizar a sus hijos
Los antoniolópez y maríalópez ganan por goleada como nombres y apellidos en la provincia

SIN DATOS
Son casi tan típicos en esta provincia como el indalo, como una jarapa de Níjar, como un tomate de Los Partidores, como una gamba de Garrucha. Los antoniolópez y las maríalópez abundan tanto en Almería como el pitaco en el Cabo, como los guardia civiles de Somontín, como los jubilados en la cola de Cajamar.
A pesar de la fuerza con la que están irrumpiendo en la última década los alejandros, pablos, danieles y álvaros, en niños y lucías, paulas, martas y lauras, en niñas, los nombres de caladeros tradicionales siguen mandando en el número global, según los datos publicados ayer por el Instituto de Estadística de Andalucía.
Según este ránking, de cada mil almerienses 42 se llaman Antonio, 38 Francisco, 35 José, 26 Manuel y 24 Juan. Entre los nombres de pila extranjeros se cuelan entre los primeros cincuenta puestos Mohamed y Ahmed.
En mujeres, 34 de cada mil se llaman María y 25 por mil responden al nombre de Mari Carmen, las dos primeras posiciones. El nombre de la patrona aparece en el séptimo lugar, con 15 de cada mil féminas urcitanas.
María es el único nombre que se mantiene entre los cinco más utilizados en los últimos 60 años y han perdido comba otros como Dolores, Antonia y Juana. En el caso de los varones,Manuel es el único que permanece entre los cinco primeros desde 1950.
Antonio le tomó la delantera a José, el más utilizado durante décadas en la provincia, a partir de 1951. Hubo un tiempo en que se desató una fiebre, que ya ha caído en desuso, en la que hubo casos de padres que acudían a la pila bautismal con nombres de personajes televisivos o del mundo del espectáculo.
Fue el caso de series como Dallas, Dinastía o Falcon Crest, en los que en el libro de familia aparecen nombres homologados en municipios como Cuevas del Almanzora como Richard Chaning y JR, o más adelante, con los primeros culebrones latinos, cuando abundaron neonatas nominadas como Cristal o Topacio, que serán ahora madres o abuelas. Al margen de modas pasajeras, hay ciertos nombres que se perpetúan en determinadas comarcas almerienses y que se van legando -como un reloj de bolsillo, como el gen de la aptitud musical- de abuelos a nietos.
El predominio de Antonio es absoluto en la zona de Níjar y el Cabo de Gata, en Los Vélez (a excepción de Chirivel donde triunfa José), en Cuevas y Pulpí y en casi todo el Almanzora. En el Levante almeriense (Mojácar, Vera, Turre, Los Gallardos, Lubrín y Bédar) gana Francisco, salvo en Garrucha y Carboneras -su patrón- que repican también con fuerza los antonios.
Excepciones y reglas
Como curiosidades destacan la de Tabernas, donde vence Rafael, Felix donde destaca, por encima de todos, Manuel, y en Alcudia de Monteagud, donde golea Angel.
El Poniente es también un fértil granero de votos para los franciscos, que medran, sobre todo por Berja, El Ejido y Dalías.
En mujeres, el triunfo es apabullante para María, a excepción de la zona de Tabernas donde gana Carmen, la Alpujarra almeriense, donde se reparte el liderazgo entre Antonia, Francisca, Remedios, Encarnación y María Dolores.
En Adra, sin embargo, gana María del Carmen y Ana lo hace en algunos pueblecitos del Alto Andarax como Alboloduy, Illar o Instinción. Isabel aparece como nombre vencedor entre las mujeres de Turre, Antas y Lubrín.
Los linajes que más florecen
En cuestión de gen almeriense y de abolengo, no queda claro quien ganaría: los garcía, lópez o Pérez, de orígenes castellanos, murcianos y aragoneses, que ribetean la provincia desde hace cinco siglos, o los Mohamed, Idrisi, Ahmed, que pasearon linaje por esta tierra durante más de siete centurias. En cualquier caso, el apellido que más ha florecido, en estos tiempos de cristianos, tras la expulsión morisca, ha sido el vascongado García que se extendió por toda la Península como la fama del Campeador. Los Garcías (63 por mil) ganan, pero por poca diferencia, a los López (62 por mil). Le siguen los Martínez, Fernández, Sánchez, Rodríguez y Pérez. Como hechos diferenciales, los Compán, en Almócita, los Collado en Bédar, los Amo en Bayárcal y los Molina, en Chercos y Albanchez.