En Adra, 50 viviendas anegadas en el centro urbano y 200 vehículos dañados
Poco a poco regresa la normalidad a la localidad abderitana y se trabaja a marchas forzadas

Una lengua de agua recorriendo Adra el lunes.
El municipio abderitano trata de volver a la normalidad después de un lunes para el recuerdo, en el que en apenas una hora cayeron 40 litros por metro cuadrado de agua.
Los daños estimados ascienden a medio centenar de viviendas del núcleo urbano y 200 vehículos arrastrados por la riada que se ocasionó como consecuencia de la salida de la Rambla de Las Cruces. Han tenido que ser retirados de la vía pública con grúas y de ellos 100 están en estado de siniestro total.
También se han contabilizado 30 locales comerciales afectados de manera importante por la entrada de agua, según fuentes municipales.
300 reclamaciones
A fin de canalizar de forma efectiva toda la información de daños, en las oficinas habilitadas el pasado lunes en el consistorio abderitano se habían atendido a más de 300 personas con reclamaciones de daños por la riada.
En cuanto a los servicios municipales, son más de 100 personas los que han estado trabajando en todas las labores necesarias para devolver al pueblo la normalidad, que regresa de manera paulatina. La N-340 por la que se accede a la localidad ha sido prácticamente lo primero que se ha despejado, sobre todo por el riesgo que podría suponer ante nuevas lluvias. También se retiraron los lodos escombros y arenas, así como los vehículos de la Rambla.
A última hora de ayer se estuvieron vivsitando las zonas afectadas de la Vega de Adra, que también sufrió daños considerables. Toda la noche operarios y máquinas han estado trabajando y también ciudadanos que, voluntariamente, han prestado su esfuerzo y trabajo para restablecer lo antes posible el pueblo a la normalidad.
La parte que aún queda por terminar de limpiar es la de la zona del Paseo Marítimo, donde desembocaron todas las aguas, lodos y lo que arrastró el agua porque no se quedó en el camino. Es la parte baja de la localidad y hay tres camiones baldeando.
El alcalde, Manuel Cortés, ha agradecido la colaboración de todas las administraciones, por la aportación de maquinaria, personal y todo cuanto se ha necesitado desde que a mediodía de lunes se desatara la tormenta. Pero sobre todo, el alcalde ha querido agradecer a la ciudadanía su trabajo desinteresado y solidario con el resto de los vecinos y con la localidad.
Las fiestas En la mañana de ayer el equipo de Gobierno decidió reanudar las fiestas patronales, aunque algunas de las actividades programadas no pudieron celebrarse, como en el caso de las que estaban previstas en el pabellón de la localidad, pues también quedó anegado por la entrada de agua y lodo. La feria del mediodía también echó a andar y, ya por la tarde, se llevó a cabo la procesión, a la que acudieron todos los grupos políticos municipales.
El Ayuntamiento ha decidido prolongar las fiestas un día más por lo que estas se celebrarán hasta el viernes 11 y no hasta el jueves como estaba programado.