Tres detenidas por drogar y robar a ancianos tras seducirlos
Las mujeres ofrecieron relaciones a tres ancianos cercanos a los 80 años y disolvieron droga en la bebida
“El beso del sueño”, como se conoce el método en el argot policial, comienza una tarde de abril en el Paseo de Almería de la capital. El objetivo ronda los 80 años, aparenta buena salud y camina solo por la calle. Una simpática veinteañera se acerca con cierto aire despistado. Un cigarrillo y un poco de conversación parecen poco riesgo. Ríen, ella ofrece su número de teléfono móvil y él mucho más, la dirección de su casa y la puerta abierta para una futura visita. Luego, sexo, un analgésico en la bebida y el robo está servido.
Agentes del Grupo V de la Policía Judicial de Almería han destapado tres robos a vecinos de la capital por un grupo organizado y compuesto por tres jóvenes. Yolanda T. L. tiene 26 años y María del Carmen L. F. de 37. Ambas son españolas, vecinas de Almería y tienen antecedentes por robos y hurtos. La tercera sospechosa es una ciudadana magrebí de 26 años, identificada como Karima H., sin domicilio conocido y buscada por un delito contra la salud pública por un juzgado de lo Penal de Algeciras (Cádiz). Entre las tres tejieron la red en la que cayeron los tres ancianos.
En una cafetería
La Policía Nacional asegura que urdieron un plan para engañar a “hombres maduros” y acceder con libertad a dinero en efectivo, más de 2.000 euros, según los datos conocidos. Los contactos se realizaban generalmente en el Paseo de Almería. “Con la excusa de tomar una copa y mantener relaciones sexuales, acudían al domicilio de la víctima y allí, cuando el hombre se distraía, le disolvían una sustancia estupefaciente en su bebida para dejarle dormido”, explica José Alcocer, portavoz de la Comisaría.
Una de las víctimas mantuvo relaciones sexuales consentidas “en múltiples ocasiones” con las tres chicas y, según la investigación, sufrió tres robos desde el mes de abril. El segundo denunció después de padecer el hurto y el tercero no tuvo relaciones porque quedó profundamente afectado por las drogas mucho antes de ir a su vivienda.
En este último caso, dos chicas intentaron seducirle en una cafetería y disolvieron en su café una elevada cantidad de un calmante que le dejó prácticamente sin conocimiento. Antes de desmayarse, lo agarraron y lo llevaron a la vivienda, según un testigo ocular.
La investigación del Grupo V se apoyó en datos recabados por expertos de la Policía Científica, consiguió identificar a las presuntas ladronas y completó con éxito la operación. El 7 de noviembre las chicas fueron arrestadas y trasladadas a la Comisaría Provincial. No obstante, según fuentes judiciales, sólo Karima H. ha ingresado en prisión hasta ahora.
Un sedante
Las muestras extraídas por la Policía Científica en la vivienda de una de las víctimas de las presuntas ladrones serán claves para sostener las imputaciones judiciales en el futuro. Según fuentes de la investigación, los agentes hallaron en una taza de un anciano afectado por el denominado “beso del sueño” restos de un potente sedante conocido como benzodiazepina.
Este fármaco es usado en tratamientos contra el insomnio, la epilepsia y la ansiedad entre otras afecciones. Es un medicamento psicotrópico y tiene efectos sedantes e, incluso, amnésicos. Esta sustancia coincide plenamente con la descubierta en los análisis de sangre realizados a la víctima en el Complejo Hospitalario de Torrecárdenas.
Según la investigación, dos jóvenes se presentaron en su vivienda para mantener supuestamente un encuentro sexual. Nada más llegar, una de ellas se dirigió a la cocina y preparó tres tazas de café, mientras otra entretenía a la víctima en el salón. Allí habría disuelto una dosis de benzodiazepina que le dejó sin conocimiento en unos pocos minutos. Las sospechosas aprovecharon para hacerse presuntamente con una cantidad en efectivo, cercana a los 500 euros.
En la sangre
Una asistenta social encontró al varón, de casi 80 años, y llamó a una ambulancia. En Torrecárdenas le realizaron unas pruebas de sangre y se toparon con restos del mencionado psicotrópico, en cantidades elevadas. Estos informes médicos, unidos a los análisis de la Policía Nacional, apuntan a la sedación del anciano.
Dos de las víctimas acabaron en el hospital y, aunque ninguna de ellas corre peligro, su avanzada edad y la posible combinación del medicamento con otros fármacos ingeridos suponía un serio riesgo. La investigación continúa abierta y las detenidas pasaron a disposición judicial.
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