Cuatrocientas mujeres unidas para vender sin intermediarios
Fedamur crea un canal de ventas online para hacer llegar el mercado sus productos
Las mujeres rurales se han puesto en marcha para iniciar su propio camino a la hora de comercializar los productos agroalimentarios de su entorno. Y lo han hecho a lo grande: cuatrocientas almerienses ya forman parte de un proyecto con el que intentan llegar al consumidor sin necesidad de pasar por intermediarios.
Francisca Iglesias, secretaria provincial de UPA y portavoz de la Federación de Mujeres Rurales (Fademur), explica que buscan un doble beneficio, para contribuir a salvar las explotaciones familiares, muy tocadas por los precios que imponen las distribuidoras, y para llevar hasta les meses de los consumidores productos de alta calidad, con todos los beneplácitos, garantías y certificaciones. Su lema en la venta del cordero seureño ecológico, por ejemplo, es toda una declaración de intenciones: “tiene que ser más bueno, pero no más caro”.
Para cumplir ese objetivo ha nacido la Plataforma Rural de Abastecimiento Agroalimentario y de Servicios, que opera a través de Internet para llegar al mayor número posible de consumidores a través de su web ‘cashrural.org’.
Lo que empezó como un intento de sacar adelante la comercialización de algunos productos se ha generalizado por todo el país y en la actualidad alrededor de 400 mujeres rurales almerienses están integradas. Su catálogo supera ya los 220 productos y servicios. A través de Intenet se pueden comprar cordero segureño, frutas dulces, cítricos, conservas vegetales e incluso establecimientos dedicados al turismo rural.
Su ventaja es que al no depender de intermediarios los precios son más ajustados, sin renunciar a la primera de las premisas, la calidad, “y de esa forma obtenemos más valor y ayudamos a mantener vivas las explotaciones de cientos de familias”, afirma Santi Sánchez, productora de cordero segureño ecológico.
Esta semana han presentado su innovador sistema a un centenar de consumidores y amas de casa, y estos aplauden la propuesta “porque podemos consumir calidad a buen precio y, de paso, ayudamos a mantener la actividad de muchas familias”, señala Díaz Roda, de UCA.