La historia de la joven que ha llenado de arte un espectacular sendero en el corazón de Almería
Más de una decena de obras se han expuesto a lo largo de un tramo rodeado de naturaleza e historia

Fátima Sáez (primera por la derecha), junto a amigos, en un tramo del sendero.
A veces, para convertir un espacio en algo diferente, único y especial, no se necesita más que la voluntad de una persona. Eso es lo que ha hecho que un sendero del interior almeriense, que ya de por sí era todo un atractivo por su entorno natural, lo sea ahora aún más al estar rodeado no sólo de encinas y naturaleza, sino de auténticas obras de arte.
La encargada de hacer realidad esta es Fátima Sáez (28 años, Chercos), una joven vecina que se propuso llenar de arte parte de la ruta que separa las dos poblaciones del municipio, el núcleo urbano de Chercos y el conocido como Chercos Viejo.
“Me apunté a un club de montaña para hacer carreras y cuando empecé a participar en otros pueblos dije: qué bonitos son pero el mío también es bonito, ¿por qué no puedo organizar una carrera o un sendero que motive a la gente a venir?”, ha recordado durante una entrevista en la Cadena SER Levante.
Ni corta ni perezosa, una vez que se la pasó esta posibilidad por la cabeza, comenzó a “limpiar parte del camino” hasta que de nuevo volvió a reflexionar sobre esta iniciativa. “Pensé: a ver si luego no viene nadie o no podemos hacer un carrera porque vale mucho dinero” por lo que llegó a la conclusión de que lo mejor era realizar un trabajo en el que al menos ella misma “por las mañanas diga: me ha costado sacrificio, tengo que salir a entrenar”.
Crecimiento de la idea
Con esta motivación y una vez que tuvo claro que quería hacer aún más espectacular ese sendero que tenía cerca de casa, le preguntó a una amiga por lo que caracteriza a este pequeño pueblo del Valle del Almanzora y esta lo tuvo claro. “La Piedra Labrá -dos rocas con grabados que se remontan siglos en el tiempo- y la figura de ‘la Indala’, similar al famoso Indalo.
“Pensé también que podría ser una especie de homenaje a las mujeres siendo ‘la Indala’ una de las que nos represente”, añade con una energía desbordante que le lleva a recordar en seguida a otro vecino, Diego, parte de un concurso de pintura que se realiza en el pueblo, por lo “me parece tan maravilloso que un pintor se coloque y pinte la calle que está viendo y que lo haga en horas” que no dudó en tenerlo en cuenta.

Parte del sendero en el término municipal de Chercos con una de las obras.
Pensé en los cuadros, pedí permiso, y me dijeron que la iniciativa les parecía muy bien” de modo que ha impreso copias de estos lienzos y las ha “entablillado para que queden bien y así las he expuesto en partes del sendero”.
En total, son trece obras de arte a lo largo de un tramo de aproximadamente un kilómetro, por lo que los visitantes, ya sean senderistas o corredores, se encontrarán de media con más de un cuadro cada cien metros.
Sendero y tramo decorado
En cuanto a ese recorrido, Fátima explica la integridad del sendero, que comienza “desde el pueblo” pasando por “el puente y por una cortijada” así como por “las eras que también son muy bonitas y tienen mucha historia”. De ahí se llega a la zona conocida como “las Paletas y después a la conocida Piedra Labrá hasta llegar a Chercos Viejo, con todos sus atractivos.
Es, una vez en el antiguo poblado, que ya de por sí es recomendable visitar, cuando los visitantes pueden bajar al paraje cercano conocido como “el ‘cercao’ y es desde ahí hasta llegar al Guijarro” donde “está la parte de los cuadros”.
Un trabajo desinteresado que ha hecho de esta parte de un sendero ya espectacular por su ubicación e historia algo aún más único gracias al arte expuesto y a la energía e impulso de quien tuvo una idea que, al contrario que en muchas ocasiones, se ha atrevido a hacerla realidad.