La unión de tres pueblos que originó uno de los municipios más singulares de Almería
A lo largo de los siglos han vivido etapas de dependencia y autonomía. Sin embargo, en 1976 decidieron ir de la mano hasta el día de hoy

Plaza de uno de los tres pueblos que conforman este municipio de Almería.
Al noroeste de la provincia de Almería, entre la sierra de los Filabres y Sierra Nevada, se encuentra uno de los municipios almerienses más singulares, formado por tres pueblos que a lo largo de los siglos han vivido etapas de dependencia y autonomía y que, en 1976, decidieron ir de la mano hasta el día de hoy.
Una unión marcada por las separaciones
Fue entonces cuando Doña María, Ocaña y Escúllar decidieron unir sus destinos en un solo municipio, sumando historia, paisaje y tradición. Aunque comparten rasgos comunes, como sus casas encaladas, tejados de pizarra y una agricultura tradicional basada en el olivo y la vid, cada uno de estos núcleos conserva su carácter propio.
La historia de Las Tres Villas está marcada por uniones y separaciones en ciclos alternos. Sus orígenes modernos se remontan a su vinculación con Abla. En el Libro de Apeo y Población de 1571 ya se menciona la Venta de Doña María como una cortijada del término abulense, junto con Ocaña y Escúllar, que entonces eran barriadas sin autonomía.
La Venta de Doña María surgió probablemente en época romana, cuando Abla (entonces Abula) cobraba importancia al situarse en la calzada entre Acci (Guadix) y Abdera (Adra).
No fue hasta 1740 cuando los tres núcleos se desvincularon de Abla, aunque siguieron manteniendo ciertos lazos fiscales y censales durante décadas.
A lo largo del siglo XIX, el mapa administrativo cambió varias veces: Doña María aparece como municipio independiente en el censo de 1857 tras segregarse de Gérgal, y Ocaña adoptó en 1916 el nombre de Ocaña de Alboloduy para distinguirse del homónimo toledano.
En 1920, Doña María y Ocaña se fusionaron bajo el nombre de Doña María-Ocaña, y finalmente, en 1976, se sumó Escúllar para formar el actual municipio de Las Tres Villas, con capital administrativa en el núcleo doñamariero.
Desde principios del siglo XX, Las Tres Villas ha experimentado un importante descenso de población, pasando de más de 3.000 habitantes a poco más de 500 en la actualidad. Sin embargo, el resurgir del cultivo del olivar y el aprovechamiento turístico de su entorno natural apuntan a nuevas oportunidades para sus habitantes.
Las Tres Villas se localiza dentro del Parque Natural de Sierra Nevada, un espacio protegido de gran riqueza botánica, faunística y paisajística. En este entorno destaca el paraje de Santillana, donde aún se conservan casas tradicionales de piedra y barro, y que fue uno de los núcleos más poblados del municipio a mediados del siglo XX.
Para quienes visiten la zona, no faltan puntos de interés: iglesias del siglo XVIII en cada uno de los pueblos, las peculiares ermitas de ánimas situadas en sus accesos, un puente ferroviario tipo Eiffel sobre la rambla de Escúllar o el singular petroglifo paleolítico de Piedras Blancas.