Ecologistas en Almería advierten sobre el peligro del trasvase de agua desde Aranjuez
El GEM apoya a los ecologistas madrileños que se oponen a ceder agua al Almanzora

Canal del trasvase Tajo-Segura.
El debate sobre el trasvase de agua desde Aranjuez hasta Almería sigue generando tensiones: Mientras los regantes del Almanzora confían en que el Ministerio para la Transición Ecológica haga cumplir el acuerdo por el cual han comprado derechos de agua a la Comunidad de Regantes del Canal de las Aves en Aranjuez, en Madrid y en Almería hay voces que rechazan esta transferencia.
Una Plataforma Ecologista de la zona del Jarama ha exigido a la Dirección General de Aguas que deniegue la autorización y ha convocado una movilización el próximo 22 de marzo contra el trasvase. Paralelamente, en la Comunidad Valenciana, partidos políticos y organizaciones ecologistas se han manifestado en la Generalitat contra el trasvase del Júcar al Almanzora.
En Almería, Antonio Fernández, representante del Grupo Ecologista Mediterráneo, también se muestra crítico con este modelo de gestión y defiende que cada territorio debe adaptar su producción a los recursos hídricos disponibles.
“Los trasvases no son la solución. Si una zona no tiene agua suficiente, no se puede seguir cultivando como si la tuviera”, afirma Fernández. Para el ecologista, la dependencia de este tipo de infraestructuras genera inseguridad e incertidumbre tanto para la agricultura como para el medio ambiente.
Un modelo que agrava la crisis hídrica
Fernández advierte que el cambio climático está agravando la escasez de agua y que los trasvases solo posponen el problema. “Almería ha demostrado ser un referente en la gestión del agua con técnicas de optimización como el riego por goteo o el uso de balsas cubiertas, pero necesitamos replantearnos qué y cómo producimos según los recursos disponibles”, subraya.
El ecologista recuerda que el año pasado se perdieron más de 5.000 hectáreas de cultivo debido a la sequía, lo que refleja la urgencia de buscar soluciones estructurales. “No podemos seguir exigiendo agua sin límite. Es hora de ajustar la producción a la disponibilidad real del recurso”, sostiene.
Alternativas sostenibles: desalinización y eficiencia hídrica
Para Antonio, una de las claves está en apostar por la desalinización y la reutilización del agua, aunque reconoce que estos sistemas tienen un alto coste energético. “Si se invierte en energía solar y en mejoras tecnológicas, la desalinización puede ser una alternativa viable”, explica.
También subraya que es fundamental establecer planes hídricos realistas, que tengan en cuenta el impacto ambiental de la extracción de agua y busquen un equilibrio entre sostenibilidad y producción agrícola. “Los trasvases no son rentables ni ambiental ni económicamente. Hay que pensar a largo plazo”, concluye.