Sabor y tradición: el pueblo de Almería que celebra una novedosa fiesta
El municipio, que declaró una guerra a Francia que duró 100 años, afronta un evento único y especial

Un lugar magnífico en plena Sierra de Los Filabres que realizará un evento único y especial para los vecinos.
El Valle del Almanzora tiene una cita con la historia, con la tradición, y en especial con la mujer. Gracias al Ayuntamiento, que apoya todos los proyectos, este municipio que apenas llega a los 400 habitantes va a vivir una de las fiestas más esperadas y que servirá para reconocer a aquellas personas que lo dieron todo hace décadas y que ahora merecen un lugar destacado. Líjar, el municipio que declaró la guerra a Francia en 1883, ha preparado un evento para todas las mujeres de Almería que se quieran acercar a disfrutar de una jornada donde habrá prácticamente de todo.
La historia
Para entender lo que significa Líjar, situada a 86 kilómetros de Almería capital, en plena Sierra de Los Filabres, ese enfrentamiento con Francia empezó cuando Alfonso XII viajó al país vecino y no fue recibido de la mejor forma, ya que hubo silbidos y amenazas. “El más insignificante pueblo de la Sierra de los Filabres debe protestar en contra de semejante atentado”, reflejaron los lijareños. Aunque no hubo batalla, cien años después de dicha declaración, Líjar estuvo dispuesta a perdonar, pero no a olvidar. En octubre de 1983 con el director provincial de la Administración Territorial, Fernando Fernández Montero; el cónsul general de Francia en Málaga, Charles Santi; el alcalde de Líjar, Diego Sánchez Cortes; el vicecónsul francés en Almería, René Bicer; y 568 vecinos, se firmó de paz para aquella ‘guerra silenciosa’, ya que nunca hubo armas.

El cartel de la primera fiesta para reconocer el trabajo de la Mujer del Cantero.
Fiesta especial
El próximo sábado, 8 de marzo, se va a realizar el primer homenaje a la ‘Mujer del Cantero’, porque “es la guardiana del pasado, creadora de futuro. El eco de sus pasos sigue latiendo en cada rincón de nuestra tierra. Te esperamos para celebrar nuestras raíces y tradiciones”. Trata de recuperar la historia, las costumbres que se encuentran en desuso y desde el Ayuntamiento de Líjar como Promotora Turística de la Mancomunidad del Almanzora, “propuse hacer este evento para poner en valor el trabajo de la mujer, ya que nunca ha tenido visibilidad ni reconocimiento”, indica Mireia Loukota.
"Queremos poner en valor el trabajo de la mujer, ya que nunca ha tenido visibilidad ni reconocimiento"
Familia
La tradición de las familias que vivían en Líjar y su medio de subsistir “era dedicarse a trabajar en las canteras, una labor dura e impagable por el desgaste físico que tenían los hombres de sol a sol”, apunta Mireia. El acto empezará a las 11:00 horas en el Espacio Escénico del municipio y se extenderá hasta las 15:00. Habrá comidas típicas del cesto, como trigo, migas, gachas torcidas y fritadas de magra. La empresa Desuflí, de conservas, colaborará desinteresadamente en el acto.

Soledad Cruz, Rosa Codina y Luisa Amorós forman el cartel del evento.
Protagonistas
En el cartel aparecen Luisa Amorós, Soledad Cruz y Rosa Codina. Las dos primeras ya fallecieron y las familias van a acudir para recibir todo el cariño de los almerienses y de los vecinos del pueblo. También será muy especial para Rosa, que a sus 89 años se muestra ilusionada con la gran fiesta que se va a vivir en Líjar. “El objetivo es crear turismo en ayuntamientos pequeños del Valle del Almanzora y quizá nunca dimos el valor ni la importancia a la mujer del cantero. Además de preparar el cesto de la comida que se llevaba el hombre de la casa, se encargaba de la tierra, del hojar, del pequeño ganado… Las mujeres trabajaban y amolaban las piezas de mármol en Líjar y Macael”, señala la organización.

El municipio lijareño espera con entusiasmo el gran día para los vecinos y visitantes.
Emoción
El papel de la Mujer del Cantero era fundamental: cuidaba y criaba a sus hijos, trabajaba la tierra, su ganado, y lo más importante, preparaban el cesto del cantero (su marido), y se lo llevaban para que estuvieran bien alimentados. En esta fiesta van a hacer una recreación y degustación de las comidas típicas de los cantero gracias a la cooperación, unión e ilusión de las mujeres del pueblo, ya que son ellas las que lo ha vivido. Son señoras de 70 hasta 85 años que han participado con efusividad para que esta fiesta sea un éxito y recordar el trabajo. Se ha realizado un taller de costura para coser los mandiles típicos que llevaban en esa época. Todas serán las encargadas de amenizar el acto, servirán las comidas con sus preciosos mandiles.