La iglesia de Almería pionera de España en incorporar arte urbano
Hoy es símbolo de innovación y convivencia entre la tradición y la modernidad

La iglesia de Almería pionera de España en incorporar arte urbano.
A lo largo de la historia, la representación artística ha evolucionado constantemente, reflejando los cambios culturales y tecnológicos de cada época. Desde los frescos medievales hasta las vidrieras góticas, pasando por las pinturas renacentistas y el arte contemporáneo, las imágenes han sido un medio fundamental para transmitir creencias, valores y narrativas.
En los últimos tiempos, el arte urbano ha irrumpido como una nueva forma de expresión, fusionando lo tradicional con lo moderno y permitiendo reinterpretaciones innovadoras de espacios públicos y religiosos.
En este sentido, la provincia de Almería cuenta con una iglesia que se ha convertido en un referente del arte urbano en España, al ser, en su día, la primera estructura religiosa del país en incorporar esta forma de expresión en su arquitectura.
Esta transformación se produjo en 2013, cuando su pórtico fue intervenido con un grafiti de Santiago Apóstol, una obra que, lejos de pasar desapercibida, generó un gran impacto en la comunidad y colocó a la localidad en el mapa del turismo cultural.
La iniciativa surgió como un regalo de un feligrés, el artista Nauni, que propuso la idea a la alcaldesa y el párroco de la localidad. Tras la aprobación de los permisos correspondientes, llevó a cabo la intervención, plasmando la imagen del patrón de Balanegra en la entrada de la iglesia. Su trabajo fusiona la tradición religiosa con la modernidad del arte urbano, un hecho por entonces sin precedentes en España y al que, desde entonces, han imitado en otras iglesias de toda la geografía nacional.
Aunque en un principio hubo voces críticas que cuestionaban la idoneidad de incluir un grafiti en un templo, los residentes y visitantes valoraron positivamente la iniciativa. El mural no solo ha embellecido la fachada del edificio, sino que también ayudó a revitalizar el interés turístico por Balanegra, atrayendo a curiosos, fotógrafos y amantes del arte urbano.
Esta intervención marcó un hito en la evolución del patrimonio cultural español, abriendo la puerta a nuevas formas de integración del arte contemporáneo en este tipo de espacios. La iglesia de Santiago Apóstol de Balanegra es hoy un símbolo de innovación y convivencia entre la tradición y la modernidad, demostrando que el arte puede servir como puente entre diferentes sensibilidades y generaciones.